Por estos días la Policía estaría investigando un delito que implicaría una pérdida millonaria para Metalúrgica Tandil, producto del robo sistemático de fardos de chatarra utilizados para la fundición. El descontrol en la empresa parece ir en aumento, tal como lo vienen confirmando los trabajadores.
Hasta ahí lo que los trabajadores saben, pero recientemente se habría sumado un hecho delictivo de proporciones. La Policía investiga el robo sistemático de fardos de chatarra que se "perdían" en el camino Tandil-Córdoba. Estos fardos son la materia prima de la empresa.
El caso llegaría hasta los niveles gerenciales porque el robo sería de más de dos millones de pesos y habría requerido de consentimientos varios dentro de la conducción de la firma. Nadie se arriesga a decir hasta dónde.
El caso es que los fardos se perdían en el viaje, en un depósito del conurbano, dejando una cuantiosa suma de dinero en los bolsillos de algunos y terribles pérdidas para la fábrica de todos.
El tema que hoy investiga la Policía no hace sino reforzar el descontrol de la empresa que desde hace un tiempo viene teniendo gerentes "importados" con fines que no son justamente los de trabajar por la "rentabilidad" y autonomía de la firma que hoy se ve atada de pies y manos al destino de Renault.
Días atrás, Lunghi recorrió la planta industrial con su séquito "industrialista" invitado por la gerencia marcando una clara distancia con el sector trabajador que es quien viene denunciando el vaciamiento y cierre anunciado de Metalúrgica Tandil.
El intendente optó por la versión gerencial. La que seguramente no incluyó este nuevo dato desolador para la firma emblema de la ciudad.
La policía investiga además, si al margen de los fardos, otros elementos vitales para el funcionamiento de la empresa, como equipamiento básico que estaba en la planta y ya no está más, fue llevado hasta el depósito del conurbano donde se derivaba la chatarra que debía venir a alimentar la producción local.
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