Asegura que tiene en caja $ 22 millones, pero necesita reunir $ 120 millones para depositar mañana. Reclamó mayor ayuda provincial.
En total, el municipio debe reunir unos 120 millones de pesos y depositarlos mañana, para que el viernes los trabajadores los tengan disponibles en los cajeros automáticos.
Todo indica que las cuentas municipales todavía están muy lejos de ese objetivo. Mediante una solicitada que publica hoy en este diario, Mestre señala que dispone para destinar a sueldos apenas 22 millones de pesos, tan sólo cuatro millones más que el saldo que hizo público el pasado viernes.
El intendente detalla en la misma publicación que existen otros 28 millones de pesos pero que tienen afectación específicas a rubros puntuales y que él no piensa utilizarlos para pagar salarios.
Inclusive, como telón de fondo para un más que probable desdoblamiento o postergación en el pago de haberes, ya dispuso que los funcionarios de planta política cobrarán recién cuando lo hayan hecho los trabajadores en primer término.
Mestre también recalcó, como indicador de austeridad, que su gestión arrancó con una disminución de 80 cargos en planta política respecto de la gestión de Daniel Giacomino, y que también dispuso el congelamiento de las vacantes que se vayan a producir por la jubilación de agentes.
A todo esto, los gremios de los trabajadores involucrados en el tema salarial (municipales, choferes y recolectores de basura) esperan que se cumplan los plazos legales para salir a protestar si es que los fondos no llegan a ser depositados mañana. Pese a todo, y particularmente en el caso del Suoem, han tenido una postura bastante moderada hasta el momento.
Además de los cálculos estrictamente monetarios respecto de cuánto cubrirá la caja propia la masa salarial (ayer venció el pago adelantado de grandes contribuyentes y hoy se conocería el monto ingresado por ese ítem), el mestrismo también salió ayer a jugar cartas políticas.
El jefe de la bancada de ediles, Javier Bee Sellares, demandó una ayuda más concreta del Gobierno hacia la principal ciudad de la provincia. “Se que la Provincia también vive momentos financieros complicados, pero me hubiera gustado ver una mano extendida. Los montos que necesita el municipio no son tan importantes para la Provincia”, señaló.
Bee Sellares recordó que la gestión del ex intendente Daniel Giacomino recibió de manera constante adelantos de coparticipación provincial para afrontar el pago de sueldos.
Por su parte, De la Sota calificó como “firme” el apoyo dado por la Provincia al municipio, aunque insitió que los problemas financieros propios de su administración impiden avanzar demasiado. “Con Ramón voy a trabajar para que nos vaya bien. Refinanciamos toda la deuda que era mucha y que no la iba a poder pagar a ocho años de plazo con dos años de gracia”, recordó. Pero a renglón seguido puso un freno a las expectativas: “Ojalá pudiéramos ayudar a todo el mundo, pero hoy tenemos una situación de estrechez financiera”, recordó.



Comentá la nota