La Municipalidad intentará “paliar” los efectos de la huelga general de transporte urbano prevista para el próximo lunes. ¿Funcionará?
Este escenario es el que más preocupa a los funcionarios, no sólo por el caos en el que se convertirá el centro de la ciudad, sino por la cantidad de personas que se congregarán. Por eso, desde la comuna exhortaron a la UTA para que la movilización sea pacífica, como la anterior. Sin embargo, las declaraciones públicas del secretario de Transporte, Juan Pablo Díaz Cardeilhac, confirmando que la Municipalidad prestará un servicio alterno, enardeció a los choferes. Según pudo saber este diario, la intención de la comuna es poner en las calles Trafics y colectivos particulares que cubran los principales recorridos del transporte en los barrios y el centro. Lo que se busca es “paliar” los efectos del paro y “tratar de que la gente pueda llegar al trabajo y los chicos a clases. Son medidas de emergencia con carácter transitorio para ayudar a los vecinos”, dijo el funcionario ayer en Cadena 3. Posiblemente, los conductores de esos vehículos cobren lo que recauden del pago del boleto por parte de los circunstanciales usuarios. Se trata de una decisión compleja para la Municipalidad por los riesgos que implica autorizar vehículos que no están destinados específicamente al traslado masivo de pasajeros. Además, seguramente tampoco alcanzarán para dar respuesta a los aproximadamente 600 mil damnificados que dejará el paro.
Consultado por este medio, el secretario de prensa de la UTA, Adrián Lentini, consideró “una provocación” la iniciativa que pretende llevar adelante el municipio.
“En lugar de pensar en un esquema de emergencia, hubiese sido bueno que las autoridades respondan nuestra solicitud de audiencia presentada el 29 de enero”, agregó.
Servicio esencial, sin efecto
Cuando el Concejo Deliberante aprobó el Marco Regulatorio convalidó la propuesta del Ejecutivo de declarar al transporte un servicio esencial, por lo que se exige a las empresas a garantizar un esquema de guardias mínimas. Si bien, ese artículo tendrá vigencia sobre el nuevo sistema de transporte, desde la UTA lo desconocen por considerarlo “inconstitucional”, dicen que atenta contra el derecho a huelga de los trabajadores. No obstante, para el intendente Ramón Mestre será una prueba de fuego el resultado que pueda arrojar el esquema alterno de servicio propuesto para atenuar los efectos de la medida de fuerza prevista para el lunes.


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