Mestre busca achicar la incidencia de salarios, transporte y basura

Mestre busca achicar la incidencia de salarios, transporte y basura
Esos tres rubros del gasto consumen hoy el 81,7% de los recursos. Proyectan bajar esa proporción al 75% en 2013. La apuesta es liberar $1.000 millones para insumos, servicios y obras.
Si los cálculos presupuestarios que la gestión del intendente Ramón Mestre está trazando para 2013 se compadecen luego con la realidad, la ciudad de Córdoba apuesta a recuperar, el próximo año, un mínimo de facultades para administrar un 25 por ciento de su ingresos para gastos que no tengan que ver con el pago de salarios y del servicio de higiene urbana, y para subsidiar el transporte.

Esos tres ítems resumen, en montos absolutos y también en porcentajes, la inmensa mayoría del gasto municipal en los últimos años y explican, en buena medida, porqué luego queda poco y nada para destinar a otras prioridades.

Con suerte dispar, la actual gestión ya este año intentó achicar la incidencia de esos factores, en relación al total de recursos disponibles. Según una proyección oficial, 2012 cerraría con una dedicación a sueldos del 63,58 por ciento; del 3,6 por ciento a subsidios al transporte; y del 14,5 por ciento a higiene urbana.

Así, quedarían libres para otros destinos un 18,3 por ciento de los 3.200 millones de pesos que dispondría el municipio. Esa es, en la práctica, la escasa porción de la torta municipal que efectivamente termina administrando el intendente.

La apuesta oficial en 2013 es incrementar en siete puntos ese margen de maniobra, lo que implicaría liberar unos mil millones de pesos (sobre un presupuesto de 4.186 millones).

Tijeras en mano. Mestre pretende bajar la incidencia del gasto salarial al 60 por ciento de los recursos totales, por la doble vía de incrementar el presupuesto (crecerá en 971 millones de pesos respecto a 2012) y prolongar lo máximo posible las paritarias, para diluir en el tiempo su seguro impacto en las cuentas.

De hecho, el acuerdo salarial vigente termina en marzo, con lo cual en el Palacio 6 de Julio especulan que recién en mayo estarían asumiendo nuevos compromisos económicos con los empleados.

Este punto es el que más cuestionan los opositores, partiendo del ejemplo de la ejecución de este año: para salarios se previeron 1.600 millones de pesos, pero a la fecha ya se gastaron 1.641 millones de pesos en ese renglón, cuando aún faltan noviembre, diciembre y el medio aguinaldo. Se descuenta que la erogación real superará los dos mil millones de pesos.

Desde el municipio admiten que esa cuenta quedó desfasada y lo atribuyen a que, a diferencia del rubro ingresos, en ese ítem del gasto en diciembre pasado tomaron los cálculos que dejó la gestión de Daniel Giacomino, ya que la actual gestión carecía de información al respecto.

De hecho, una fortaleza que puede mostrar la gestión Mestre es el achicamiento de la brecha entre los presupuestos de recursos y sus ejecuciones reales. Pruebas al canto: 2012 será, después años, la primera vez en que se ejecutan más recursos de los previstos. Antes, la tónica permanente era que se sobre estimaban los ingresos al computar aportes nacionales que nunca llegaban, al solo efecto de “calzar” la obligación por ordenanza (ya derogada) de no destinar a sueldos más de la mitad de los recursos.

Junto con el prometido achique de la dedicación a salarios, Mestre proyecta bajar al 13,1 por ciento del presupuesto el gasto en el servicio de higiene urbana.

Para que esa pauta se cumpla, el costo mensual del servicio debería costar a lo largo del año que viene un promedio de 45,7 millones de pesos mensuales, una meta difícil de cumplir si se considera que las prestatarias (Lusa y Cotreco) pueden pedir actualización de tarifa cada vez que sus costos se disparan el 2,5 por ciento.

De acuerdo a datos del municipio, mientras el servicio estuvo en manos de Crese (entre 2009 y 2011) insumió poco más de un 16 por ciento de los recursos municipales.

En el caso de los subsidios al transporte urbano, la actual gestión los moderó inicialmente al otorgar un aumento en la tarifa del servicio. Y a mediados de año, tras un paro de tres días de los choferes, volvió sobre sus pasos y aprobó subsidios por hasta 18 millones de pesos para la firmas privadas Coniferal y Ciudad de Córdoba, amén de los giros a la empresa municipal Tamse.

Mestre quiere reducir la incidencia de esa erogación en 2013 al 2,5 por ciento, cuando en los años previos rondó el seis por ciento. Se descuenta que, en ese caso, la próxima liquidación de Tamse (sus corredores pasarán a prestadores privados en la futura licitación) generará 
un alivio en las cuentas municipales.

59% Es lo que se proyecta destinar a la partida salarial en el presupuesto 2013.

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