Se arregló el despacho del Intendente, sectores del Edificio del Bicentenario y de la Biblioteca, y la parte tecnológica del Centro de Monitoreo. Todavía falta restaurar la oficina del secretario de Gobierno, elementos de la estructura y de carpintería.
El Palacio Municipal -incluida la Biblioteca “Bernardino Rivadavia”-, el Edificio del Bicentenario y el Centro de Monitoreo fueron el blanco de destrucciones de todo tipo, y del incendio de sus instalaciones.
En su momento, el secretario de Obras Públicas, Agustín Pinedo, estimó que para la reparación de todas esas dependencias habría que invertir “más de 1.500.000 pesos”.
A dos meses de aquellos sucesos, el funcionario contó a Democracia que se lleva reparado un 30% de los daños.
“Vamos haciendo las cosas de acuerdo a nuestras posibilidades económicas -señaló Pinedo- porque no podemos descuidar obras como las que se anunciaron esta semana, ya que si bien tienen una financiación, los créditos hay que pagarlos, así que, en la medida de lo posible, vamos avanzando con lo edilicio”.
El Palacio Municipal
A la hora de iniciar las obras de reparación se establecieron prioridades.
La primera -y la única hasta ahora- en recuperarse por completo fue la oficina del jefe comunal. Pinedo informó que se arregló “casi en su totalidad porque es el ámbito necesario de trabajo, tanto para el intendente, como para las reuniones con su equipo, que se llevan a cabo ahí”. En esa dependencia, solamente queda pendiente instalar los equipos de aire acondicionado.
En tanto, se está trabajando en el despacho del secretario de Gobierno, que fue uno de los más afectados, en donde fue quemado todo el piso y el mobiliario de madera. “Ahí recuperamos parte de la carpintería -continuó Pinedo-, que es carísima, y entre varias otras cosas se han hecho postigos y marcos nuevos”.
No obstante, todavía falta mucho en ese lugar. Mientras tanto, el secretario, Mauro Gorer, fue trasladado circunstancialmente a otra oficina.
Al lado de la Secretaría de Gobierno está la oficina de Comunicación y Prensa, que también fue, en parte, acondicionada.
“Donde estamos poniendo mucho esfuerzo es en la Biblioteca -explicó Pinedo-, esta semana nos acaban de entregar la ventana del frente, que es ‘de estilo’ por lo que tiene un costo altísimo de material y mano de obra, porque es de madera y requiere un trabajo artesanal”.
En tanto, en el sector de la esquina de Benito de Miguel y Rivadavia todavía no se está trabajando. De hecho, aún se pueden ver las placas de chapa que cubren el lugar de la puerta principal del Palacio Municipal.
El Edificio del Bicentenario
El edificio ubicado en Rivadavia 80 fue otro inmueble que sufrió la ira de los manifestantes del 10-M.
De acuerdo al relato de Pinedo, allí también se hicieron varios arreglos, se colocaron los nuevos vidrios, y ahora faltaría renovar algunos muebles. El secretario de Obras Públicas subrayó que “lamentablemente, hay algo que no se va a poder reponer nunca, que es una obra de nuestro querido artista plástico, ‘El Flaco’ Alonso, que estaba en exhibición y había sido un obsequio de él, y por supuesto constituía un recuerdo invalorable que fue, literalmente, prendida fuego”.
Centro de Monitoreo
Otro espacio afectado por los hechos de vandalismo fue el Centro de Monitoreo donde se fiscaliza el funcionamiento de las cámaras del sistema de videovigilancia.
Lo primero que se repuso ahí “fue todo lo que tiene que ver con la tecnología, de manera de poder seguir funcionando”. Gracias a eso, este servicio se restableció a las 48 horas de los incidentes.
En esa dependencia también se repusieron algunos muebles. “Después, lentamente, vamos recuperando el edificio”, explicó Pinedo.
Lo que resta
Si bien el secretario de Obras Públicas había estimado los gastos totales de reparación en $ 1.500.000, en la actualidad no puede afirmar cuánto será el desembolso total para las obras que se necesitan: “Hay cosas que no conozco, como por ejemplo los números de la reposición informática, así que no podría decir cuánto va a ser el total, lo sabremos cuando terminemos. Lo que pasa es que hay trabajos que los hacemos con personal propio y es difícil calcular los costos, porque no es como cuando uno hace una contratación, con una licitación en la que se estiman todos los valores de una obra. No obstante es un costo grande. Para tener una idea: para hacer dos puertas y dos ventanas tenemos unos 40 mil pesos de gasto, porque es un mobiliario de estilo. Son números impresionantes”.
Con todo, Pinedo consideró que “se ha recuperado un 30% de lo perdido”, aunque no especificó plazos de final de obras: “No podría estimar cuándo terminaríamos con todo porque se va haciendo día a día, hay cosas que tardan mucho, como la carpintería, que demora no menos de dos meses para hacer el trabajo artesanal que requiere, porque es un trabajo lento, así que es difícil estimar plazos”.
Y finalizó: “Vamos despacio y seguro, y sin descuidar otras inversiones que son importantes para la comunidad”.
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