La Voz del Pueblo visitó el cuartel de Bomberos para realizar una entrevista al jefe Jesús Nazareno Pereyra, quien dio detalles estadísticos de las salidas en el año 2013.
"En realidad quienes llegan al cuartel preguntando por la posibilidad de sumarse al cuerpo local y luego se animan lo hacen por vocación de servicio, porque acá lo económico generalmente no incide. Tenemos una obra social (IOMA) y una jubilación luego de prestar como mínimo 25 años de servicio", indicó Pereyra.
En este sentido, dejó en claro que los integrantes del cuartel buscan dar una mano a quien tiene una necesidad y están listos para salir cuando los convocan.
Al análisis la tarea intensa desarrollada el año pasado, dijo que "contabilizamos durante todo 2013 un total de 1039 salidas. La realidad es que son un montón. En diciembre se hicieron 302, fue el mes más duro por el tremendo calor que hizo durante varios días. Y hay que sumar los trabajos que fuimos a realizar a Copetonas y a Villa Ventana con diferentes grupos".
Del mismo modo, puntualizó que en los primeros cuatro días de enero se registraron unas 40 salidas.
La organización
Al describir la manera en que se coordinan las salidas e intervenciones de las distintas dotaciones, teniendo en cuenta que casi todos tienen su trabajo particular, Pereyra explicó que "tenemos guardias semanales que van de lunes a lunes y allí se organiza el trabajo. Generalmente cada grupo tiene ocho hombres, los que están al frente de las guardias tienen bomberos a su cargo y deben planificar la semana. Por suerte tenemos varios bomberos que viven muy cerca del cuartel, lo cual hace que lleguen de manera inmediata y se sumen a los grupos".
Además indicó que "los que tenemos un cargo dentro del cuartel contamos con un handy para comunicarnos y tratamos de llegar lo más rápido posible. Hay compañeros que tienen un trabajo en fábricas u otros lugares y no es tan sencillo poder dejar todo y venir al cuartel, entonces lo vamos manejando. Por suerte somos 51 los integrantes del cuerpo de bomberos actual y esto nos permite tener una buena rotación".
Una vocación
La experiencia de Pereyra resume el esfuerzo que hace cada bombero para combinar este servicio con sus responsabilidades laborales. "Soy pintor de obra, de eso vivo y muchas veces puedo ir manejando los tiempos para poder estar. Tenemos compañeros que son albañiles, electricistas o desempeñan algunos otros oficios y otros trabajan en relación de dependencia lo cual dificulta más la posibilidad de salir enseguida. Incluso en lo personal vivo en la calle General Guido, bastante lejos del cuartel, y en este momento tengo el auto roto, pero en la bicicleta trato de llegar para estar al frente cuando es necesario".
Sostuvo que se trata de una actividad que "requiere de mucha vocación. Nosotros estamos muy contentos de poder hacerlo, aunque siempre pedimos una mano a la gente para que se cuide y contribuya en la prevención en algunos aspectos de seguridad". Una situación cotidiana que pone de manifiesto la importancia de tomar más recaudos es la quema de pastizales, que en muchas ocasiones se descontrola y esto lleva a que los bomberos sean convocados para intervenir.
Equipamiento
Con respecto a los móviles y a los elementos disponibles para prestar el servicio, observó que "estamos bastante bien, creo que tenemos bastante cubiertas las necesidades, aunque siempre hay elementos para incorporar y cosas que arreglar. Uno de los móviles que llegó de Holanda sufrió una rotura y estamos esperando el repuesto de ese país, pero ya está todo bastante avanzado. También al trabajar en Copetonas sufrimos un desperfecto con el vehículo que tiene doble tracción, que es el único que tenemos con esas características, y quedó un poco averiado. Pero tratamos de ir haciendo el mantenimiento nosotros mismos".
Los lunes es el día de la academia. "Aprovechamos para que los más chicos y los cadetes hagan prácticas sobre un simulacro, eso les ayuda mucho. Esta actividad se desarrolla durante todo el año, de 19.30 a 20.30, y es obligatoria para todos. A los cadetes ahora los vamos a dividir con un grupo que estará a cargo del oficial Kevin Vester".
El jefe del cuerpo activo le otorgó relevancia a la formación de los cadetes. "Tenemos siete en este momento -afirmó-. Entran muy chicos, con apenas 14 años, lo que hace que vean como se maneja todo y después adquieren una gran experiencia". Sobre otras incorporaciones de adolescentes en los próximos meses, comentó que "lo estamos evaluando, veremos dentro de algunos meses si este año sumamos más chicos al cuartel".
La sirena
La forma de convocar a los miembros del cuerpo activo está relacionada con el alcance del siniestro. Pereyra explicó que "la sirena toca cuando hay un incendio de autos, campos, de casas o un accidente, pero cuando se quema un terreno no porque el caso tal vez no es de tanta gravedad y nos manejamos con los handy. La gente puede llamar al teléfono 100 o al 422222 o también al número de defensa civil que es el 103. A veces tenemos algunos que hacen bromas, pero le pedimos a la gente que nos ayude en ese tema porque no es lindo que ocurra, aunque son cosas que lamentablemente a veces suceden".
Mostró satisfacción porque "en pocos minutos nos movilizamos. Estamos para salir a solucionar lo que se plantea y en realidad es un trabajo duro que a nosotros nos complace hacer, porque servimos a la comunidad".
Por último, valoró especialmente "el apoyo de la comisión que trabaja junto a nosotros y trata de que no nos falte nada, como también de los vecinos. Estamos con mucho trabajo por estos días y tratamos de ayudar donde nos necesitan, como pasó en Villa Ventana. Hubo tres grupos que fueron en apoyo a un incendio forestal de una magnitud muy importante".
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