En 3 meses, hubo 50 operativos contra el menudeo de drogas

Es el último eslabón del tráfico de estupefacientes. Se dedican a la venta en kioscos en zonas periféricas. Desde que se lanzó la ley de Córdoba, detuvieron a 27 personas en el sur de la provincia

La detención de dos hombres de 35 y 40 años la tarde del jueves constituyó el mayor golpe contra la venta de estupefacientes por menudeo o tipo “delivery” en la ciudad de Río Cuarto, desde que se puso en marcha la nueva ley provincial de lucha contra el narcotráfico.

Ambos fueron arrestados en la zona donde se edificará el barrio Cispren II, detrás del colegio San Ignacio, donde se les secuestró doscientas tizas de cocaína que, en total, suman más de dos kilos de esa droga.

A tres meses de que la Unicameral de Córdoba le diera a la Justicia provincial atribuciones para combatir el último eslabón del narcotráfico, ya se realizaron 50 procedimientos antidrogas sólo en la jurisdicción que abarcan los tribunales de Río Cuarto.

El secretario que coordina el área, Guillermo González, se mostró satisfecho por los resultados obtenidos a partir del 1º de diciembre del año pasado y, en diálogo con PUNTAL, hizo un balance de sus primeros tres meses de gestión.

“Las 49 causas tramitadas en los que se lleva de la sanción de la ley Nº 10067 tuvieron como consecuencia 27 personas detenidas y el secuestro de importante cantidad de drogas, sobre todo en los últimos dos procedimientos. Han sido muy importantes los que se hicieron el viernes pasado en un domicilio de barrio Buena Vista, donde se secuestró un kilo de cocaína, y el procedimiento de ayer con dos kilos de cocaína”, remarcó González.

-¿Qué cambios trajo aparejados la ley provincial en la lucha contra el narcotráfico?

-Nosotros estamos respondiendo a los requerimientos de la ley de la Unicameral de la provincia que desfederaliza algunos delitos contemplados por la ley nacional Nº 23737 que pena todos los delitos ligados al narcotráfico. Ahora, la Justicia Federal sigue teniendo injerencia para investigar los delitos a gran escala y a nivel internacional; en tanto, nosotros tenemos fuerzas locales, la policía de la Provincia, y por eso trabajamos con lo que serían los últimos eslabones de esta cadena de narcotráfico, a la que habitualmente se le llama el narcomenudeo, y en la distribución local de la droga, lo que se conoce como kioscos.

-¿Eso se tradujo en más operativos?

-Sí, creo que el impacto ha sido importante en el volumen de causas pero, sobre todo, las bondades que ha tenido esta ley es que reparte un poco lo que antes recaía con todo su peso sobre la Justicia Federal. Obviamente, nosotros trabajamos en los delitos más leves pero que se dan en mayor cantidad, y la Justicia Federal investiga los delitos más graves.

-¿Cree que desalentará la actividad operativos como el de anoche?

-Es difícil hablar en esos términos cuando uno entiende que es un problema mundial que no ha sido frenado ni siquiera por los países más poderosos del mundo. Lo que sí es importante es que uno no se queda de brazos cruzados, que está trabajando y eso de algún modo tiene que impactar, pero no significa que esto sea una guerra que se pueda ganar, esto es mantenerse de pie en la batalla.

-¿A quién estaba dirigida la venta de drogas, en los casos en los que participó la Justicia provincial?

-Primero, hay que aclarar que la detección que hicimos no sólo tiene que ver con la venta sino también con el consumo porque, si bien un precedente de la Corte Suprema de Justicia -el Caso Arriolla- establece que al consumidor no se le forme un proceso, de todos modos nosotros tenemos que secuestrar las sustancias ilegales. En ese sentido, debo decir que básicamente los consumidores que nosotros hemos detectado provienen de sectores más vulnerables, pero sabemos que el consumo se da en todos los estratos sociales.

-¿Qué tipo de sustancias se ha secuestrado?

-En todos los casos las drogas que se secuestraron fueron cocaína o marihuana. No hemos percibido todavía en los operativos que realizamos en nuestra ciudad presencia de paco o de drogas de diseño.

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