En dos meses, estaría listo el nuevo acceso a San Ignacio

Un artesano empezó a tallar las piedras lajas que llevará la nueva columna, réplica de la que aún perdura como hace tres décadas

En el mes de mayo pasado se tomó la decisión comunal de reformar el portal de acceso, donde por 30 años las columnas réplicas de la estética jesuítica guaraní, fueron parte del paisaje sobre la ruta nacional 12. Las semanas de lluvia retrasaron las obras que incluyen nuevas colectoras de empedrado para reemplazar el antiguo sentido de circulación y lo más importante es que el artesano local, Juan Gabriel Balbuena, ya está recuperando el tiempo perdido y cuenta con más piedras lajas para tallarlas con un corta fierro y un martillo.

 

Juan Gabriel heredó el oficio de su hermano, quien murió y había sido el autor de la columna del sector izquierdo del acceso a San Ignacio, que quedó de pie en a la reforma y es tomado de ejemplo para la construcción de su réplica, para el ala izquierda del nuevo portal.

 

Por la ruta nacional 12, entre el puente peatonal y el acceso en cuestión, vive el popular artesano que no esconde su felicidad por la obra a la que le confiaron y que sabe, será lo que perdure con el tiempo y motivo de orgullo para sus hijos y nietos.

 

"Yo siempre tallé en madera, hice trabajos para personas de Rosario, de Corrientes, pero ahora es un gran honor hacerlo por segunda vez, ya que había colaborado con la primera columna", dijo ayer el sanignaciero a El Territorio.

 

De acuerdo a lo relatado por el artesano de casi 50 años, su trabajo no es ni será nada fácil. "Acá en casa me traen las piedras, las que sobran, de la cantera de Loreto. Me la dejan acá y yo las voy trabajando, dándole forma con una foto que tengo de la otra réplica jesuítica. Lo más dificil fue la base, que ya fue colocado en el portal. Tengo que tallar entre 60 a 70 piezas y una vez que van quedando tal como debe ser, con una retroexcavadora las llevamos hasta el portal y se las va colocando como piezas en un rompecabezas", dijo.

 

Pero una vez que Juan Gabriel termine con toda la pared, luego deberá unir las dos columnas y en el medio tendrá que colocar la figura tallada de un ángel.

 

"El ángel tendrá una altura de 1,83 metros de alto por 1,20 de ancho", dijo quien confía que entre el miércoles o el sábado, vuelvan a colocar más piezas en el renovado acceso que claramente va tomando otra forma, más espaciada y menos peligrosa para el tránsito.

 

Hasta mayo...

Hasta el pasado mes de mayo, las columnas eran una incomodidad puesto que dividían en tres carriles el ingreso a San Ignacio, pero fueron derrumbadas junto con el techo del portal y se iniciaron los trabajos para uniformar y dotar de funcionalidad al acceso. Sobrevivió claro el margen izquierdo del portal, que le sirve de espejo a Balbuena para tallar las piezas para la réplica que construye.

 

Las columnas representaron por años un verdadero obstáculo rechazado por la Ley Nacional de Tránsito e incluso generaron confusión y provocaron varios accidentes en el lugar.

 

También se desmontó la casilla de tránsito, la cual presentaba filtraciones de agua e inconvenientes con el pozo ciego.

 

Al tomar la decisión de comenzar con la obra de remodelación y readecuación del portal representativo de la localidad en donde se erigen las Reducciones Jesuíticas de San Ignacio Miní, el intendente Esteban Romero aseguró que “la construcción es algo de lo que se viene hablando desde hace mucho tiempo. Hubo muchísimos accidentes ahí”.

 

La obra fue autorizada por el Concejo Deliberante de la turística localidad y se anunció que, aunque no se trabaja con un proyecto, se estima en 200 mil pesos el monto que se empleará para este emprendimiento, siempre con fondos de la comuna, según se aclaró.

 

Al mismo tiempo, se construye una nueva calle colectora que ya le aporta más espacio de maniobrabilidad a los conductores en el principal acceso de la localidad ubicada a en la región del turismo religioso.

 

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