La Sociedad Rural de Río Gallegos reiteró su preocupación por el avance del abigeato en campos de la zona sur. Asegura que en dos meses fueron indistintamente faenadas o robadas unas 2.500 ovejas y que la policía no tiene las herramientas operativas necesarias para combatir este tipo de delito.
Dirigentes de la entidad pecuaria precisaron que las estancias más perjudicadas son las que se encuentran en zonas próximas a los parajes Güer Aike, Lemarchand y La Esperanza, habiéndose radicado numerosas denuncias ante las autoridades policiales de varias localidades.
A respecto, en declaraciones formuladas al diario La Opinión Austral, Miguel O’Byrne comentó que “en la estancia Chali Aike han desaparecido cerca de 1.000 ovejas, mientras que en María Inés se contabilizaron entre 1.000 a 1.300 animales”.
El dirigente ruralista también citó que la policía, a través del Grupo Especial de Operaciones Rurales (GEOR), “tiene datos de gente sospechosa y nosotros esperamos que haya avances en la investigación”.
También resaltó que otro caso reciente se registró en la zona de Lemarchand, precisamente en la estancia Los Luises, “donde el propietario fue blanco de tres balazos por parte de desconocidos que se encontraban en su campo y que ya habían separado unos 60 animales para faenarlos en el mismo lugar”.
“Él recorría el campo con una camioneta doble cabina cuando le dispararon y afortunadamente no lo hirieron, pero los proyectiles impactaron en su camioneta. Los agresores tenían separados unos 60 animales para faenar, que habían sido agrupados por perros”, señaló el estanciero.
O´Byrne también indicó que en otra estancia de la zona de Lemarchand, el propietario sorprendió al propio encargado del establecimiento faenando seis animales “cuando sólo tiene autorización para matar uno por semana para consumo y además el patrón desconfió de su empleado porque tenía en el corral otros animales que no debían estar allí”.
“Al menos en este caso –detalló-, personal policial de la comisaría de Piedra Buena demoró al encargado y a otras dos personas, secuestrando incluso un vehículo que aparentemente iba a ser utilizado para el traslado de la carne”.
El dirigente ruralista también citó que otro hecho se produjo la semana pasada en la estancia Moy Aike Chico, ubicada en la zona de Güer Aike, donde se hallaron 50 cueros de oveja en una cantera, al lado de la ruta.
FUERA DE CONTROL
Para O’Byrne, los cuatreros cuentan con “un circuito” para poder comercializar la carne, sin que los controles de los municipios puedan detectarlos.
Por tal motivo sostuvo que el gobierno provincial debe “apoyar” al GEOR para que se pueda combatir este tipo de delito, asegurando que el personal de esa división policial “no cuenta con vehículos aptos para trabajar en una zona gigantesca”.
Asimismo, la Sociedad Rural estima que la evasión tributaria que genera el abigeato alcanza los 100 millones de pesos anuales por la venta clandestina de carne, no solo ovina sino también vacuna.
Por último, tanto O’Byrne como otros dos estancieros y dirigentes rurales, Patricio Heesch y Tito Nelli, advirtieron a la comunidad que si se compra carne producto del abigeato se corren riesgos sanitarios, “ya que hay un período en el que los animales no pueden ser faenados porque están medicados”.
No obstante, admitieron que mucha gente no sabe si está comprando carne de origen ilegal y por ello que demandaron que los controles fitosanitarios sean más estrictos en diferentes ciudades.
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