Por dos meses más, alumnos del centro deberán seguir hacinados

Dos meses es el menor tiempo que se anunció desde el Ministerio de Educación para que los chicos de uno de los dos séptimos grados que funcionan en el colegio Zorrilla sigan estudiando en situación de hacinamiento.
Los 33 chicos de ese grado se encuentran por ahora amontonados en un salón pequeño en el que debieron abrir las puertas de par en par para dar continuidad al aula, cuya línea divisoria está improvisada por un biombo. Mientras, en Mitre al 300, donde funciona el Colegio Secundario en su totalidad, otro séptimo fue acomodado en la sala de computación de la institución.

Los chicos que fueron trasladados a Deán Funes 444 coexisten con los alumnos que pertenecen al Instituto de Educación Intermedia Nº 8030, quienes a su vez, pueden estar en esta infraestructura porque la Dirección de Nivel Superior autorizó que la institución siga funcionando en el mismo lugar en el que se encuentra la Escuela de Arte de la provincia.

La semana pasada los padres de los alumnos de la escuela Zorrilla se manifestaron por la situación en la que se encontraban estudiando sus hijos. Según se indicó desde la vicedirección de ese establecimiento, se logró que sean 33 y no 60 los chicos a trasladar a la Dean Funes, situación que perdurará dos meses más, al menos.

El tema de los baños se presenta como otro problema. Si bien hay 5 en ese edificio, solo se pueden habilitar dos para la matrícula, en tanto los otros tres están dentro de las aulas. Frente a ello, dado que son más de 200 chicos que conviven en el edificio, el Ministerio de Educación proveyó a la institución de dos baños químicos.

Única opción de escuela intermedia

Desde 1998 el edificio de Educación Intermedia comparte su espacio con instituciones públicas, a pesar de ser una entidad de gestión privada. El hecho es que si bien no hay obligación del Estado a dar respuestas a una institución de gestión privada, esta es la única escuela en Salta que contiene a los chicos con problemas de aprendizaje. Es así que se indicó que cuando en las escuelas públicas se detecta a estos chicos con problemas de aprendizaje, se los deriva directamente a esta institución. En ella, se le da atención más personalizada para que puedan aprenden, lo cual se hace más difícil en una escuela pública, por la cantidad de alumnos que hay en las aulas.

"Un gran problema es que sale de 6º y están defasados en edad para ir a un 7º común", o son muy jóvenes para ir a una escuela nocturna, indicó la directora de la institución Sira Tabarcache. El hecho es que estos chicos tendrán que esperar entonces a tener 14 años para ser recibidos en la nocturna de las escuelas Uriburu o Córdoba, para terminar el 7º y continuar con los estudios secundarios en un establecimiento destinado a jóvenes y adultos.

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