Raúl Mercau: “Creo que tengo el perfil que podrían votar los mendocinos”

Lejos de bajarse, asegura que tiene la capacidad para el cargo. Critica a Sancho y bromea sobre su slogan: dice que será “¿Qué tendrá el petiso?”
Raúl Mercau asegura tener el perfil de candidato que votarían los mendocinos. Docente universitario y referente económico del justicialismo desde hace más de dos décadas, el ministro de Producción dice que quiere ser gobernador, pero que es capaz de asumir otros roles en el esquema que actualmente negocia el peronismo, porque su carrera política no termina en las próximas elecciones.

En charla con Los Andes, el ministro asegura que la relación con los otros precandidatos del PJ que revistan en el Poder Ejecutivo es buena, jura que es dialoguista y que tiene códigos políticos.

-¿Quién banca su candidatura?

-En primer lugar, la candidatura surgió a instancias del mismo Gobernador, quien citó a un grupo de ministros y ese encuentro fue el primer lanzamiento. Además, hubo sectores productivos que, dada nuestra gestión en el ministerio, nos alentaron a que nos lanzáramos.

Así armamos un acto en dos días, el 29 de diciembre, en el que estuvieron sectores empresariales, académicos y sindicales.

-¿Y en el ámbito partidario?

-Tenemos diálogo con todos los sectores del peronismo. Con otros funcionarios, con los principales referentes territoriales, los intendentes. Este diálogo no significa que haya un banque explícito a mi candidatura. Pero nuestra mayor fortaleza es que, más allá de mi persona, lo que manifiestan todos los sectores del peronismo es que el equipo del Ministerio de Producción es clave en cualquier esquema de un futuro gobierno. Se valora nuestra voluntad de no confrontar y de trabajar para que el próximo gobernador sea justicialista, porque no nos anima el personalismo, eso de decir que “soy yo o el fin del mundo”. No como (Eduardo) Sancho, que dice que es gobernador o nada. Nosotros estamos en una construcción política.

-Sancho y usted tienen un perfil parecido...

-Con una diferencia: Sancho no representa a todos los sectores productivos y tampoco a toda la vitivinicultura.

-¿Usted sí?

-Yo no me atribuyo la representatividad de un sector. Me alientan, pero no los represento.

Soy respetuoso. Creo que ése es un problema de Sancho; él se atribuye la representación.

Yo tengo un espectro de diálogo muy amplio y consenso.

-Imaginamos que no habrá un slogan estilo “al pan, pan y al vino, vino”.

-No. Mi slogan será “¿Qué tendrá el petiso?”

-¿No le hace ruido el vasto despliegue publicitario de Cazabán?

-Podemos estar de acuerdo o no con la campaña de algunos aspirantes, pero creo que es legítimo. En algunos sectores genera alguna molestia pero nosotros entendemos que es legítimo.

-Su perfil técnico, sin militancia de base, ¿no dificulta su inserción?

-Yo estoy en el justicialismo desde la época del “Pilo” Bordón. Mario Adaro era estudiante y pasante en el Insteco cuando yo era subdirector de instituto (N de la R: allí se nucleaba la masa crítica del viejo equipo de los mendocinos que lideraba José Octavio Bordón).

Asesoré a Bordón, a Lafalla, he sido jefe de los equipos técnicos en la campaña de Chiqui García. Cuando recorro el territorio, tengo una buena adhesión de los militantes del partido.

No hay un divorcio con la militancia. También pegué algunos afichitos cuando fui candidato a senador provincial en el ‘97, por el bordonismo.

-Hay varios candidatos en el gabinete. ¿Hay tensiones?

-Me llevo bien. Hay algunos con los que tengo mayor afinidad, como es el caso de “Paco” Pérez (ministro de Infraestructura). Con Cazabán nos conocemos desde hace mucho, aunque puede ser que tenga una afinidad menor que con el Paco.

Pero esta imagen de una tensión feroz dentro del gabinete no existe. De hecho, no podríamos convivir en las reuniones de gabinete. No vemos a los demás como enemigos sino como competidores.

-La Línea Mendoza tiene muchos candidatos, la mayoría en el gabinete. ¿No es raro?

-Son metodologías que se eligieron. Una postura hubiera sido que el Gobernador no alentara a ninguno. Otra es la que eligió: promover a varios hombres de su gabinete.

-Pero parecen candidaturas testimoniales, para ver qué negocian...

-No son testimoniales. El “Chiqui” ha demostrado su voluntad política de ser, con más recursos.Paco también. Yo estoy demostrando ahora, aunque fui el primero en hacer un acto con 500 personas. Ahora empiezo con las gigantografías que, en mi caso, es difícil hacerlas...

-Por ejemplo, en el caso de Cazabán, su despliegue hace difícil que se pueda negociar una fórmula de consenso. ¿Usted está dispuesto a resignar?

-Mi carrera política no se acaba en estas elecciones. Estamos construyendo una línea dentro del peronismo basada en principios. En una construcción política uno evalúa sus capacidades y en qué rol puede jugar. Creo que tengo la capacidad para ser gobernador y el perfil que podrían votar los mendocinos. Tengo una visión de lo que tiene que ser Mendoza. Tengo la capacidad de convocar y conducir gente. Lo he demostrado en mi gestión como ministro. Si no puedo ser gobernador, evaluaré si contribuye al proyecto jugar otro rol y si tengo las condiciones.

-¿Cree que será el elegido para competir en las generales?

-El gran elector son los mendocinos. El candidato que se elija tiene que ser el que haga ganar las elecciones. Además, la persona tiene que ser confiable desde lo político, comprometido con el proyecto nacional y el provincial. Hemos demostrado las dos cosas, no desde la conveniencia política sino desde la convicción intelectual.

-¿Hay alguno de los candidatos que no sea adecuado?

-No es ético que un precandidato hable de las debilidades de sus adversarios.

-¿Cuáles son sus debilidades?

-Una es la penetración en la militancia. Un compañero de fórmula, un equipo con fuerte presencia territorial, sería una buena combinación.

-El hecho de no tener una estructura territorial. ¿No lo transforma en un gobernador débil?

- No. El peronismo se ordena alrededor de su candidato. Siempre ha sido así.

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