El empresario de la carne Luis Lipps, titular de una de las industrias que produce chacinados y embutidos en la ciudad y presidente de la Cámara de Comercio, denunció el alto riesgo que significa que en Sáenz Peña haya sólo dos plantas habilitadas y siete más funcionando en la ilegalidad
Lipps sostuvo ayer en visita a NORTE que “llegó la hora de decir la verdad: hay muchas cuestiones que hacen a la seguridad alimentaria a las que hay que ponerle freno, además de las cuestiones informativas”, manifestó.
“En Sáenz Peña hay siete fábricas truchas de chacinados y embutidos que no tienen controles de nadie y se aduce que no se registran ante los organismos pertinentes porque no tienen recursos y que, sin embargo, generan trabajo, pero ¿quién controla lo que elaboran?” se preguntó el empresario.
“Controlan al que se inscribe”
Lipps señaló que en Sáenz Peña solo “Las Colonias”, fábrica de la cual es propietario, y la Cooperativa La Unión Limitada son las únicas habilitadas.
Indicó que en estas plantas “de manera permanente tenemos controles de parte de la Dirección de Ganadería y de Bromatología, cosa que está muy bien pero resulta que somos las dos únicas plantas que visitan, cuando hay siete más”, se quejó.
Indicó que la habilitación correspondiente “implica que tengamos al día un número de registro y del establecimiento aprobado, con un director técnico que garantiza la inocuidad del producto que ponemos en el mercado”.
Añadió también que son objeto de permanentes controles de personal de la AFIP, ATP, Ministerio de Trabajo y que en cada municipio en el que ingresamos se paga la reinspección del producto y análisis cada vez que tiene un vencimiento, que cuesta alrededor de 550 pesos por producto, y eso tiene un costo adicional para el industrial”, señaló.
“Sin embargo -reiteró- en Sáenz Peña hay alrededor de siete fábricas que no las controla nadie, ni tienen estructura edilicia para tener una fábrica de chacinados o embutidos"
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