El intendente de Junín afirmó que nuestra ciudad no escapa a la “realidad del país” en materia de tráfico de drogas ilícitas. Y recordó que la policía y la justicia no dependen del gobierno local.
“Junín no escapa a la realidad de la Nación. Siempre hay algún malintencionado que quiere instalar que hay una protección política, y la verdad es que ningún integrante de nuestro gobierno apaña o encubre ningún tipo de delito, no sólo el narcotráfico”, afirmó el jefe comunal.
Y añadió: “Pero con más razón aún el narcotráfico, que es degradante para la sociedad, porque es una cuestión de salud pública, porque genera otros delitos y tiene muchas ramificaciones que son muy nocivas para la comunidad y que, por supuesto, yo las combato”.
“Pero de mí no depende la Policía de la provincia de Buenos Aires, no dependen los fiscales, no depende el fiscal federal, el juez federal, la Policía Federal, es decir todos los actores que tienen que trabajar alrededor de la problemática del narcotráfico”, señaló el funcionario.
“Lo único que puedo saber o hacer, es cuando me entero porque viene algún vecino o algún fomentista y nos cuenta sus preocupaciones, que tal o cual comercializa droga, y ahí nosotros lo trasladamos a la policía o a los fiscales, pero estamos lejos de poder encarar cualquier acción directa que nos permita ser efectivos a la hora de atacar este tipo de delitos”, dijo.
“La verdad es que no está pudiendo ser efectiva la Nación, que tiene Gendarmería, Prefectura, radares, los fiscales, por eso a mí me llama la atención que acá se escriba tanto sobre la responsabilidad local y no se pregunte nunca por qué la procuradora no instruye al fiscal federal a actuar en ese sentido”, sugirió.
“Si existiese algún tipo de apañamiento en el orden local, hay muchas otras instancias superiores para que puedan actuar y sin embargo no sucede nada. No quiero prejuzgar sobre lo que hace el fiscal federal o la justicia federal, supongo que deben hacer su trabajo correctamente y que tal vez no tienen los elementos necesarios para poder actuar más”, afirmó.
“Está muy lejos de nosotros tener algún tipo de ocultamiento o de protección hacia absolutamente nadie que tenga que ver con el narcotráfico; excepto con los consumidores o con aquellos que tienen problemas de adicción que deben ser guiados o internados, o brindarles algún tratamiento psicológico, porque es un problema de salud y se trata del eslabón más débil de la cadena del narcotráfico.
-Cuando se dice que Junín va rumbo a la “mexicanización” ¿Está de acuerdo?
-Bueno, hay una exageración, algunas personas que quieren ser personajes y exageran alrededor de esas cosas. Creo que por supuesto Junín tiene los mismos problemas que tienen otras ciudades con el narcotráfico, en Rosario, Buenos Aires, Córdoba, Salta o en los pueblos más chicos. Por supuesto que el problema se agranda o disminuye en función de la cantidad de habitantes que hay en cada lugar, porque eso es obviamente lo que hace que haya un mercado más grande o más chico, pero no particularmente Junín tiene algún tipo de acción distinta que lo que puede pasar en Rosario, Pergamino, San Nicolás, Necochea… Si observamos las causas que hay en cada uno de los lugares, seguramente van a ser parecidas, en función de la cantidad de habitantes que tiene cada lugar.
-¿Hay alguien que centralice en Junín la venta de droga?
-Ojalá lo supiera, si lo supiese sería el primero que lo estaría denunciando. Reitero, soy intendente y conozco lo que puede conocer cualquier vecino de Junín. Si yo supiera de uno que fuera el que comandara, ya lo hubiese denunciado. Son las mismas sospechas que puede tener cualquier vecino. Muchas veces la gente en el barrio ve que alguno crece económicamente más de lo que corresponde. Habría que indagar en el país quienes son los que crecen económicamente, por qué razón lo hacen, ahí habría que estar indagando y a esos no los toca nadie. Y ahí tal vez encontremos muchas más formas de combatir el narcotráfico que diciendo cualquier pavada en cualquier lado.
La droga y la inseguridad
Más de ocho de cada diez votantes en la encuesta semanal de Democracia, que se publica en el sitio de Internet www.diariodemocracia.com, consideraron la semana pasada que la inseguridad en nuestra ciudad tiene raíces en el consumo y tráfico de drogas ilícitas.
En efecto, ante la pregunta “¿Cree que la inseguridad en Junín está relacionada al consumo de drogas y el narcotráfico?”, el 59.5% de los participantes afirmó que “sí, hay jóvenes que roban para consumir” sustancias, mientras que el 23.1% señaló: “Sí, los que venden droga también se dedican a robar”.
Sólo el 13.8% separó al delito de las drogas y respondió: “No, la inseguridad no tiene que ver con las drogas”. El 1.6% contestó: “No, no hay inseguridad”. Y el 1.9%, “no sabe, no contesta”.
En total, participaron del sondeo virtual de este diario 420 lectores.
Se desprende del resultado de la encuesta que la enorme mayoría de los participantes atribuye a la droga -ya sea para consumo personal o tenencia, como para la comercialización, que en nuestro país está penada por ley- los elevados índices delictivos.
Si se suman los que opinaron que “hay jóvenes que roban para consumir” con los votantes que consideraron que “los que venden droga también se dedican a robar”, la cifra alcanza al 82.6% de los participantes en el muestreo.
Indudablemente, la percepción de la sociedad es que la venta de drogas y el consumo (los especialistas aclaran que son dos términos bien distintos: uno es un delito tipificado en el código penal y lo otro puede o no ser una enfermedad, pero es un tema de salud pública) son causales del avance de la inseguridad.
No obstante ello, especialistas y autoridades en la materia opinan que las causas del delito son múltiples y llaman a atacar, en este sentido, la marginalidad, la pobreza, la exclusión social, pero por sobre todas las cosas piden ofrecer un futuro a los jóvenes, que muchas veces no encuentran un proyecto que los identifique o de esperanza a sus vidas.

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