La metodología que se viene haciendo costumbre. Tras un error o problema, lo que sigue no es la rectificación o disculpa, sino la desacreditación del interlocutor. Iparraguirre denunció oficialmente una versión municipal del financiamiento del PASE. Lo que recibió como respuesta fue que “estaba haciendo campaña”.
González no perseguía un objetivo político partidario, sino gremial. Creía y cree que la creación del Fondo Educativo es una conquista de los docentes y su lucha durante los imborrables años de la Carpa Blanca. Y que como conquista debía señalarse oportunamente a dónde se destinaban esos fondos que llegan periódicamente a los Municipios. El gremialista pretende que los docentes que fueron parte de esa lucha vean concretamente el resultado de su posición y para ellos exigía que el Municipio especifique qué financia con los fondos que le llegan de Nación especialmente afectados.
Lejos de escuchar estas razones, el Municipio se mantuvo en su postura original. En una publicación oficial, en una página del Gobierno comunal, insistió en que el PASE era financiado por el Municipio:
“El Programa de Accesibilidad Socio Educativo (PASE), permite que los alumnos de las escuelas de la ciudad de gestión estatal y de los niveles obligatorios puedan acceder a boletos gratuitos para el transporte público urbano de pasajeros, y prevé descuentos de 50 % en el valor de la tarifa para los estudiantes de los niveles superiores estatales. El programa educativo comenzará a implementarse en 2013, financiado íntegramente con fondos del Municipio”.
En este punto fue el candidato a concejal, en segundo término, de la lista del Frente para la Victoria, Rogelio Iparraguirre, quien denunció públicamente la maniobra.
“El PASE se anunció como una medida hecha con esfuerzo del Municipio y en realidad descubrimos que está financiado enteramente con dinero proveniente del Fondo de Fortalecimiento Educativo, que se creó en el año 2008 a través de una ley del gobierno de la presidente Cristina Fernández de Kirchner para fortalecer a los municipios con herramientas para apuntalar lo que tiene que ver con la educación, la cultura, la ciencia y la tecnología”.
Y agregó: “es un fondo muy importante que llega a Tandil y se ha transparentado muy poco su uso y en qué se gasta”.
Aclaró que el FpV estaba de acuerdo con el programa que viene a mitigar en parte los últimos aumentos del boleto plano de colectivos pero que reclamaban la versión completa de los hechos.
Puntualizó que este año el fondo será de 12 millones de pesos y el año que viene va a ser de entre 14 y 16 millones. Un volumen de dinero enorme si se consiente en que el PASE tiene un costo de un millón y medio de pesos por año.
“Es increíble que se hable del posible desalojo de una escuela de música (Conservatorio), por ejemplo, o de muchos problemas que sufren las instituciones educativas, no sólo municipales, porque es un fondo para que los municipios puedan fortalecer a la educación”, disparó el candidato.
El mismo Intendente tuvo que admitir que era cierto, que el PASE se financiaba con el Fondo Nacional Educativo. Pero lejos de rectificar la información y de detallar qué otras cosas se financian con esos 12 millones de pesos, la estrategia comunal fue el descrédito. Lunghi mandó a sus funcionarios a contestar. Y la respuesta no fue información acerca de los fines desconocidos de ese dinero, sino el descrédito.
“Iparraguirre es candidato y busca salir en la tapa de los diarios” dijo el subsecretario Mauricio Acosta.
Entre tanto, la pregunta sigue en pie y las sospechas crecen. ¿Dónde van a parar los millones de pesos que Nación coparticipa con los Municipios para que destinen a mejorar las prestaciones educativas dejando en la voluntad de las comunas el destino puntual de esos fondos?


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