El mensaje de Monseñor Bokalic a las familias de las víctimas

El mensaje de Monseñor Bokalic a las familias de las víctimas

“Venimos a Loreto a acompañar a los familiares de las víctimas. Así como lo hizo Jesucristo, queremos estar con ellos, no les traemos solamente palabras, Dios no llevó solamente palabras. Más que nada acompañó al que sufría, al que lloraba, al que lo necesitaba. Es lo que hoy venimos a hacer en Loreto. Hay cosas que no se entienden. Podemos pensar en imprudencias, pero no sabemos cómo fue; nuestro deber es acompañar, como lo hacía Jesús. Hay aulas que quedaron sin la presencia de sus docentes. La fe nos va ir abriendo caminos para descubrir la luz que es el fi nal de nuestro andar y el encuentro defi nitivo con Dios. El Señor nos va a ir respondiendo lentamente”.

"Venimos a Loreto a acompañar a los familiares de las víctimas. Así como lo hizo Jesucristo, queremos estar con ellos: no les traemos solamente palabras; quisimos estar con ellos en su dolor…” 

Visiblemente sensibilizado, anoche arribó a esta ciudad el obispo de la Diócesis de Santiago del Estero, monseñor Vicente Bokalic Iglic, quien esta madrugada acompañaba e intentaba consolar a cientos de familias que despedían a sus difuntos. 

El obispo llegó acompañado por unos pocos colaboradores. Presente y solidarizándose con la ciudad más golpeada de la provincia, Bokalic Iglic quizá cumplió con el lema episcopal: “… Me envió a evangelizar a los pobres”. 

En diálogo con EL LIBERAL, manifestó: “Dios no llevó solamente palabras. Mas que nada acompañó al que sufría, al que lloraba, al que lo necesitaba. Es lo que hoy venimos a hacer en Loreto”. 

Adelantó: “Casa por casa iremos a darle un abrazo a quien ha perdido a un ser querido”, afirmó, mientras caminaba presuroso, tras saludar a familiares de Pedro Emilio Corvalán, cuyos restos anoche eran despedidos en una sala velatoria. 

Consultado si hoy participaría de un oficio religioso colectivo, Bokalikc Iglic señaló que lo resolvería en la madrugada. 

“Ahora vamos a caminar, a saludar; a estar con la gente en este momento doloroso”, enfatizó. 

“Sentíamos la necesidad de llegar hasta aquí. Queremos acompañar a las familias que han perdido sus seres queridos. Hay cosas que no se entienden. Podemos pensar en imprudencias, pero no sabemos cómo fue; nuestro deber es acompañar, como lo hacía Jesús”, profundizó el obispo. 

Al referirse a la muerte de tantos docentes, Bokalic Iglic reflexionó: “Esas aulas quedaron sin la presencia de sus docentes; queremos acompañarlos como Jesús acompañaba a su pueblo. Queremos rezar mucho por el consuelo y la paz de estas familias”, ahondó. 

“La fe nos va ir abriendo caminos para descubrir la luz que es el final de nuestro camino y el encuentro definitivo con Dios. El Señor nos va a ir respondiendo lentamente”, juzgó, al tiempo que solicitó a la gente rezar por el eterno descanso de las víctimas. 

“El final de nuestra historia es la vida para siempre y en esto confiamos y rezamos”, enfatizó el Obispo, aferrado a un profundo mensaje esperanzador, ante tanta muerte. l

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