Con menos nieve en la montaña, los ríos presentan menos caudal de agua

Con menos nieve en la montaña, los ríos presentan menos caudal de agua
El Departamento de Hidrología, perteneciente a la Secretaría de Gestión Hídrica del Departamento General de Irrigación de Mendoza, presentó este martes una evaluación parcial del Pronóstico de la temporada de escurrimiento 2012-2013, que demuestra que en algunos de los ríos de la Provincia hubo menor caudal de agua que en la temporada anterior.
La evaluación del comportamiento del pronóstico arrojó una diferencia de entre 1 y 2 por ciento para los ríos Mendoza, Diamante y Grande; entre 11 y 15 para los ríos Atuel y Malargüe, respectivamente, y 35 por ciento para el río Tunuyán. Según el organismo, la diferencia registrada en el río Tunuyán se debe al factor térmico, puesto que, de acuerdo a lo indicado por el Ingeniero Rubén Villodas, Jefe del Departamento de Hidrología, "los ríos de Mendoza tienen un comportamiento termonival".

"Nosotros podemos realizar proyecciones en función de la cantidad de nieve caída, pero no podemos pronosticar la temperatura que generará el escurrimiento. Entonces, si bien en el río Tunuyán las nevadas de la temporadas fueron un poco menores a las promedio, además, la temperatura no permitió que se derritiera cómo esperábamos", explicó.

Por su parte, el director de Gestión Hídrica, Andrés Pina, señaló que "se busca compartir con otras instituciones científicas los pronósticos que tuvieron cada uno en sus áreas. Hoy nosotros presentamos el pronóstico del Departamento General de Irrigación, en cinco de las seis cuencas fue muy bueno. En una de ellas presentó un error, pero que inmediatamente se detectó en el mes de octubre, cuando comienza el plan de erogaciones, por lo que se fue corrigiendo. La idea es siempre hacer el pronóstico en el mes de octubre e inmediatamente empezar a trabajar".

"La idea es plantear herramientas que son modificaciones al plan de erogaciones, siempre acordadas con las inspecciones. Tratar de espaciar los riegos y aprovecharlos de la mejor manera posible. Otra herramienta muy útil es la utilización de las lluvias, esto significa que en los lugares donde se produce una precipitación con la capacidad de ahorrar un riego, nosotros acordamos con ellos y cortamos el agua en los canales para guardar esta agua en los embalses", añadió.

Finalmente, sostuvo que "lo que tratamos nosotros es que en las grandes lluvias de verano, sacar el máximo provecho para afrontar la crisis hídrica, de la que llevamos un tercer año"

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