Las pericias confirmaron que Ailen Brizuela fue asesinada. La necropsia llegó esta mañana a manos del fiscal que ahora investiga un “homicidio simple”. Ordenaron nuevas medidas pero aún no hay detenidos.
De esta forma, la Justicia pasó a investivar un “homicidio simple” que por el momento no tiene sospechosos ni detenidos.
La prueba clave que se sumó al expediente hoy a las 11 de la mañana fue un estudio histopatológico que se le hizo al cadáver de Ailen, que por su avanzado estado de descomposición al momento del hallazgo, no se podía revelar la causa de fallecimiento.
El informe completo ratificó además todos los avances que habían recibido los investigadores días después del hallazgo, es decir, que la víctima no tenía ni disparos de arma de fuego ni que había sido golpeada. En tanto que también se descartó que fuera abusada sexualmente.
Ailen Brizuela, la víctima del hecho. Tenía 13 años y vivía con su madre, cerca del lugar donde fue encontrada sin vida.
Con la causa de muerte confirmada, los investigadores rearmaron la pesquisa y ordenaron nuevas medidas. Además, fuentes judiciales indicaron que se realizará un cotejo de todas las testimoniales tomadas hasta el momento.
Estas son al menos 20 y todas de personas allegadas a la víctima fatal, por lo que se cree que la hipótesis más fuerte de los pesquisas es que el agresor de la menor pudo haberla conocido con anterioridad.
“Tenemos algunas líneas investigativas pero no se pueden dar mayores detalles. Ahora sabemos qué investigamos. Antes no teníamos ni la causa de muerte”, explicaron fuentes judiciales con acceso al expediente.
Asimismo, dichas fuentes ratificaron que el fiscal que interviene en la causa, Gonzalo Nazar, ya ordenó una serie de medidas para avanzar en el esclarecimiento del caso.
Por lo pronto, el caso seguirá calificado como “homicidio simple”, aunque no se descarta un cambio de carátula con el avance de las pericias.
Ailen Brizuela fue hallada muerta el 24 de abril en un descampado ubicado al fondo del barrio La Favorita. Al cuerpo le faltaban sus dos brazos (habían sido comido por los perros) y estaba en un avanzado estado de putrefacción, por lo que las pericias para confirmar identidad y causa de muerte no fueron para nada fácil.
Con el avance de la investigación, se confirmó que la menor había sido denunciada como “desaparecida” cinco días antes del hallazgo, justamente el mismo tiempo que llevaba de fallecido el cuerpo al momento de encontrarlo.
Fue la madre quien la identificó luego por sus prendas de vestir, aunque recién a principio de semana esto fue corroborado mediante un ADN.
Desde ese momento, los pesquisas ponen la lupa en el círculo íntimo de la menor, aunque lejos están de tener el móvil del asesinato.
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