Un menor apareció sin vida en el fondo de la pileta de un club privado

Su familia lo buscó toda la noche; lo encontraron cuando desagotaron la piscina. Tenía 14 años y se había ido a bañar con amigos. Ordenan una autopsia.

Otra vez el dolor, otra vez la tragedia, otra vez las lágrimas y otra vez un adolescente, de 14 años, que muere en Frías. Ayer por la mañana su hermano lo encontró en el fondo de la pileta de natación del Club Social y Deportivo Coinor, a donde Lautaro Marcelo Medina, del barrio Eva Perón, había ido a bañarse junto a sus amigos y familiares en la tarde del 1 de enero.

El natatorio de Coinor es uno de los lugares tradicionales que tiene la “Ciudad de la Amistad” durante el verano, por la espectacular pileta que posee; tiene 25 metros de largo, unos 20 de ancho, tres trampolines y dos niveles de profundidad cuya parte más profunda tiene 4,70 metros.

Como es habitual todos los años la temporada de verano allí es colonia de vacaciones por la mañana y a partir de las 14, pileta libre con bañero y de 21 hasta después de las 2, pileta libre.

Lautaro salió de su casa el miércoles por la tarde y estuvo junto a un grupo de amigos en la pileta. Por tratarse de uno de los días de mayor actividad de la temporada de la pileta, el club se llenó después de las 14.

Cuentan las fuentes consultadas que se hizo las 20 y sus amigos esperaron a Lautaro para volver a casa. “Al no tener noticias de él, ellos (por sus amigos) pensaron que posiblemente se había retirado antes, por lo que decidieron llevarle su ropa y calzados, pero al ver que no regresó en toda la madrugada decidieron volver al club”, dijo el fiscal que entiende en la causa, Dr. Aníbal Padula.

Ayer por la mañana la actividad en la institución comenzó a las 6.30 con el personal que llega a limpiar el predio, pero no así el espacio del natatorio porque ese sector está cerrado con tela olímpica y portones con llave.

A las 8 un hermano de la víctima llegó junto a otros familiares y sabiendo que el chico había estado allí, pasó directamente hasta el sector del natatorio y la pileta se estaba desagotando desde la madrugada por cuanto ya había bajado más del 50 % del agua, lo que facilitaba ver un poco más.

Apenas se acercó hasta el borde de la pileta la desesperación, impotencia y enorme tristeza se dibujaron en los rostros de quienes habían salido a buscar a Lautaro con la esperanza de que lo podían encontrar con vida. Tenía puesto una bermuda tipo náutica que se sostiene con cinto.

El cuerpo del adolescente estaba a la altura media de la pileta, con mayor inclinación hacia la parte más profunda y, según revelaron las fuentes policiales consultadas, había alrededor de 1,50 metros de agua por cuanto desde arriba se alcanzaba a divisar la existencia de un cuerpo en el fondo del agua que estaba levemente inclinado con una parte de él suspendido en el agua y los pies dando en el fondo de la pileta.

La policía llegó al lugar y sacó el cadáver del agua, que aparentemente llevaba varias horas de ahogado. Desde allí y por decisión del fiscal de turno Dr. Aníbal Padula, el cuerpo fue trasladado hasta la morgue judicial de Frías y luego hasta la ciudad capital de la provincia donde se le practicó la autopsia correspondiente.

La autopsia

Según revelaron fuentes consultadas, la autopsia reveló que el deceso se produjo cerca de las dos de la madrugada, con lo que se pudo saber que al momento de la muerte, había gente dentro del natatorio.

El fiscal Padula pidió que se le extrajera sangre y se realizara una serie de análisis para establecer si había consumido alcohol o alguna sustancia tóxica.

Comentá la nota