En Mendoza, también hubo voces a favor y otras en contra

En Mendoza, también hubo voces a favor y otras en contra
Aunque con diferencias de criterio, apoyan en general, los ministros de la Suprema Corte Mario Adaro y Omar Palermo; mientras que la rechazó Daniel Ostropolsky, representante local ante el Consejo de la Magistratura. Éste último advirtió sobre "la hegemonía" de un poder sobre los otros.
La democratización de la Justicia, anunciada por la presidenta de la Nación en la antevíspera y cuyos proyectos ya ingresaron al Congreso Nacional, fue uno de los temas de primera hora. Y hubo opiniones a favor y en contra.

Dos mendocinos y dos visiones distintas. Uno, Mario Adaro, que llegó a ministro de la Corte de la mano del ex gobernador Celso Jaque y otro, Daniel Eduardo Ostropolsky, que por el voto de sus pares y desde el 2010, integra el Consejo de la Magistratura en representación de los abogados del interior del país bajo el lema "Para la recuperación de la Justicia".

Y fue precisamente el abogado que integra el cuerpo, ahora cuestionado, quien afirmó categóricamente: "La presidenta no cree en el Consejo de la Magistratura". Argumentando que "esta propuesta conspira con la imagen que la Justicia tiene en la sociedad que desde que se generó el Consejo había contado con la posibilidad de que los jueces sean designados de acuerdo a sus méritos".

Y agregó "con esto está visto que no es así, ahora la hegemonía de un poder sobre los otros dos se va a profundizar".

Entre los entrevistados por Radio Mitre (FM 100.3), en su programa Primero Mendoza, también se destacó la presencia de Mario Adaro, integrante de la Suprema Corte, quien consideró en principio que "los proyectos que ha presentado por un lugar me parecen buenos en un sentido". Aclaró de inmediato que "creo que la política ha perdido una oportunidad ya que ponía en agenda pública la Justicia al haber hecho un proyecto de una Justicia más ágil, probablemente una Justicia más transparente".

Con relación a la Casación (uno de los puntos más cuestionados) consideró que "alcanzo a advertir con respecto de este tema que disminuiría la cantidad de casos". Agregó que "hoy todo se eleva a la Corte, cosa que en otros países no sucede, creo que hay una mayor sujeción a las resoluciones de instancias inferiores. Pienso que la Corte nacional como las provinciales tienen un desbordamiento de causas. A lo mejor con la Casación uno podría resolver más rápido al entrar al curso de la Corte y ahí podría haber un puntito que puede tener que ver con la celeridad".

Más adelante, el ministro de la Corte, (que asumió en mayo de 2011, tras la jubilación de Aida Kemelmajer de Carlucci), se refirió a las medidas cautelares, oportunidad en que señaló que acá "solo ve la visión del Estado, por lo que dice el proyecto. Me parece que es conceptualmente erróneo que solo lo vea el Estado, también hay situaciones donde el Estado comente arbitrariedades y las medidas cautelares terminan impidiendo que se afecten derechos".

Remarcó que "una cosa es que como todo se centra en el debate de los medios de comunicación, puede ser una gran empresa contra el Estado. Pero el eje central puede ser la persona que se quiere proteger contra el Estado que tiene mayor capacidad y fortaleza en la relación".

Otro que también opinó fue Omar Palermo, el último en integrar el más alto cuerpo judicial de la Provincia (asumió en diciembre del año pasado) y que estuvo presente en el acto a la hora de los anuncios de la Presidenta de la Nación. Categóricamente apoyó la iniciativa señalando: "soy parte de un movimiento que venía propiciando esta reforma que llevará más transparencia, agilidad y democratizar la Justicia".

Con relación a las medidas cautelares dijo ser partidario de regular las medidas y así terminar con la "cautelarización de la Justicia" y también se manifestó conforme con la "necesidad" de ampliar el número de los integrantes (de 13 a 19) del Consejo de la Magistratura, con lo que se logrará "romper con el corporativismo".

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