Según un informe del Consejo Empresario Mendocino (CEM), debido a esa involución en el ranking nacional de desarrollo humano, la provincia pasó a estar en el 8º puesto, cuando en 1996 ocupaba el 6º.
El Índice de Desarrollo Humano, creado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, permite medir y evaluar los avances de un país no sólo teniendo en cuenta el dinero que ingresa a los bolsillos de sus habitantes, sino que también tiene en cuenta otras variables que sirven de testigos de las mejoras en términos de educación y salud.
Según el estudio del Consejo Empresario Mendocino, entre 170 naciones Argentina ocupaba en 2010 el puesto 46 en cuanto a su desarrollo, después de Chile y seguida por Kuwait. Si bien eso la ubica dentro del concierto de los países con desarrollo muy alto, retrocedió nueve puestos en relación a 1990, cuando ocupaba el lugar 37, y seis lugares si se lo compara con el inicio de este siglo.
En sintonía, Mendoza muestra una tendencia similar a lo que ocurre a nivel nacional. Entre 1996 y 2009 pasó de ocupar el sexto puesto al octavo en relación con todas las provincias. Por escasa diferencia, la supera Chubut y, a la vez, está por encima de Santa Fe.
Los expertos de la CEM señalan que eso se debió a que, si bien se mejoró el índice de educación, no ocurrió lo mismo con las otras dos variables que se tienen en cuenta para esta medición.
En educación, la provincia pasó en ese período de ocupar el 13º puesto al 9º. En cambio, cayó levemente en salud (del 3º lugar al 5º) y en los ingresos (del 8º al 10º).
En el CEM sostienen que al agrupar las provincias, las regiones Patagónica y Pampeana mostraron los mayores niveles de desarrollo humanos, dejando el tercer lugar para Cuyo. “Mendoza es la provincia con mayor índice, aunque las diferencias con San Juan y San Luis son acotadas”, apunta el informe.
En términos prácticos, ¿para qué sirven estos datos? Desde el CEM indicaron que Argentina y Mendoza han adherido a los llamados “Objetivos del Milenio” para la promoción del desarrollo, que han sido incluidos en el Plan Estratégico Mendoza 2030, gestado en un conjunto de acuerdos y consensos entre el Gobierno y diversos actores de la vida civil, y que está en fase de implementación.
“Procurando vincular los ejes estratégicos y las tareas tendientes a materializar esos objetivos con las asignaciones presupuestarias, sería importante la explícita y pronta aplicación de este criterio en los próximos Presupuestos provinciales”, consideraron.
Y a la vez demandaron la publicación de los resultados obtenidos a través de un Observatorio Permanente de Desarrollo Humano.
Economía y otros índices
Para medir el desarrollo humano de un país o una provincia se utiliza un índice (IDG), a partir de un criterio impuesto por la ONU que evalúa el progreso promedio teniendo presente tres dimensiones: la salud, la educación y el crecimiento económico.
La salud, según este índice, se entiende como la esperanza de vida de determinada población. El crecimiento económico refiere al producto bruto interno per cápita, es decir, al ingreso que se recibe por el trabajo. En cuanto a educación, para calcular el índice se tiene en cuenta el nivel de alfabetización y los números de matriculación en las enseñanzas primaria, secundaria y terciaria de ese grupo humanos.
Argentina ocupaba en 2010 el puesto 46, luego de haber registrado un crecimiento del 18porciento en relación con 1980. Su nivel de desarrollo es considerado “alto”, así como sucede con otros veinte países, entre los cuales Chile está un punto adelante pero Brasil se ubica a once puestos de distancia.
Este índice también califica las trece naciones que registran un desarrollo humano “muy alto”. En primer lugar aparece Noruega, seguida por Australia y Nueva Zelanda; al final de ese ranking está Japón (lo cual sin dudas variará luego del terremoto), seguido por Corea, y en el 13º lugar aparece Suiza.
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