Como en 1994, 2002 y 2009, la Selección Mayor dio otra vuelta olímpica tras superar por penales a Buenos Aires por 5-4 (2-2).
Las chicas mendocinas levantaron nuevamente la copa del mejor equipo y como aconteció en dos partidos anteriores por el oro, fue ante el poderoso Buenos Aires. Pero este certamen se disfruta mejor. Es que también las Bicolores cuyanas se quedaron con el trofeo a la mejor jugadora, ese mismo que en alguna fecha añeja se lo llevó Luciana Aymar.
Esta vez, otra Luciana se lo trajo: la Molina, la nuestra, la de Marista. La jugadora que ya pinta para crack y que en esta competencia se vistió de gala como algun a vez lo hiciera “Ella”, la rosarina, la mejor de todas, la Aymar: ídola del Planeta Hockey.
Valentina Rinaudo se merece escribir su nombre en esta historia maravillosa, porque se consagró como la goleadora de esta competencia, algo que Mendoza hace rato no poseía.
Este equipo trabajó con fe, con garra, con un cuerpo técnico de lujo integrado por Ricardo Azcurra, secundado por otro DT que pide cancha hace rato: Enzo Battaglia, y un preparador físico que ya nos tiene acostumbrados a logros gigantescos: Marcelo Perruzzi.
Este grupo se antepuso a la adversidad y al dolor mismo para salir adelante. “Entrenamos hasta en jornadas dobles”, nos dijo Pilar Diez, antes de partir, y “fueron duros los entrenamientos”, apuntó Carolina Armani. La chica de Los Tordos, junto a Macarena Rodríguez, batieron un récord: esta es su tercera estrella con el Mayor, todo un hito para estas chicas, pero a su vez históricas del hockey vernáculo.
Tampoco hay que olvidarse de las que empujaron para conquistar y bajar esta cuarta estrella del firmamento olímpico: Bárbara Muzaber, Julieta Médici, Marcela Casale, Lucía González, Eugenia Mastronardi, Analía Belda, Mariana Scandura, Mariana Bustos, Paula Sánchez y Sofía Montaña. ¡Chicas, disfruten de las mieles del éxito, se lo merecen! ¡Salud campeonas!
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