El 66% de los mendocinos piensa que los docentes carecen de autoridad

Los datos se desprenden de una encuesta de Enrique Bollati. Además, suponen que esto ocurre por la falta de disciplina de los chicos y el desinterés de los padres. Opinan especialistas sobre los cambios en el rol de la escuela y el desafío para padres y maestros
"El docente hoy no es el faro del saber, como lo era en nuestra infancia. Hoy debe ganarse la autoridad". La afirmación es de Enrique Bollati, el encuestador mendocino que proporcionó los datos que dan cuenta de la problemática: 66 por ciento de los mendocinos consultados piensa que los docentes y directivos carecen de autoridad. Al respecto, opinaron el director general de Escuelas, Carlos López Puelles; el secretario general del SUTE, Javier Guevara, y el psicopedagogo Alejandro Castro Santander. Los tres coincidieron en afirmar que, mientras que la problemática es real, la solución debe provenir, en conjunto, de la escuela y la familia.

LA ENCUESTA. La consulta realizada hace tres semanas, en base a un universo de 200 casos, arrojó un dato más que significativo: 66 por ciento de los consultados y consultadas piensa que los docentes carecen de autoridad. De estos, 37 por ciento eligió la respuesta extrema (mucho). Mientras, 31 por ciento de los entrevistados sostiene que a los maestros no les falta autoridad. El último porcentaje mencionado, incluye al 9 por ciento que cree que los educadores no tienen ningún inconveniente en este aspecto.

Pero la encuesta de Bollati incluía otra pregunta interesante: a los encuestados se le pidió que argumentara en qué notaba esa falta de autoridad. De las 132 respuestas obtenidas, 47 se refirieron a la mala conducta de los alumnos como principal indicador de la falta de autoridad docente. A su vez, 26 de ellos se refirieron al desinterés de los padres, esto equivale a 20 por ciento de los casos. Otros 27 encuestados no pudieron argumentar su respuesta.

En tanto, 23 de las respuestas se refirieron a que los maestros tienen "las manos atadas" con respecto a tomar decisiones que impartan límites. Por último, 9 respuestas dieron cuenta del poco compromiso docente. Sobre lo argumentado, Bollati destacó que parece haber una idea generalizada con respecto a la falta de autoridad de los profesionales de la educación, pero la explicación del por qué piensan que esa es la realidad de los educadores no resiste ningún análisis. Es decir, existe una idea de caos, de que "los chicos hacen lo que quieren", pero no se puede llegar a una respuesta coherente de por qué ocurre esto.

Para el encuestador, la respuesta de la pérdida de autoridad docente se encuentra en un cambio de rol que la escuela aún no ha realizado. Es decir, los docentes están más capacitados, poseen más herramientas, pero no cumple la misma función en la sociedad que cumplía hace 20 o 30 años. El encuestador opinó que la escuela ha perdido la característica de ser "el único faro del saber", como lo era antaño, cuando tener un guardapolvo blanco era sinónimo de sabiduría. Hoy, la realidad es otra.

El saber les llega a los alumnos por diferentes canales, y el desafío es que el sistema escolar reclame otro papel frente a los estudiantes: el de sistematizar tanta información. Internet, por ejemplo, es un canal inagotable de contenido. Pero lo es en forma caótica. Debe ser, por tanto, la escuela la que ordene este compendio infinito de datos. Bollati graficó sus opiniones con un ejemplo. Contó que cuando su hija cursaba cuarto año de la escuela secundaria, estalló la Guerra de Irak. Uno de los profesores, en lugar de dar una cátedra sobre la guerra, repartió entre los alumnos distintos artículos periodísticos y pidió que investigaran.

Su hija se contactó con el periodista que escribió la nota, quien le proporcionó mucha más información que la que había podido incluir en el artículo. Esto fue muy provechoso a la hora de interpretar lo que estaba ocurriendo en ese momento en el mundo, mucho más que si el profesor se paraba frente al curso y dictaba su clase. "¿Usted cree que ese profesor tenía problemas de disciplina en el aula? Por supuesto que no. En sus clases nadie se aburría", contó Bollati. En su ejemplo se encuentra una de las razones de la mala conducta de los estudiantes: los alumnos se aburren en las clases. Frente a esto, la escuela debe encontrar otros lenguajes para llegar a ellos.

OPINAN LOS ESPECIALISTAS. La realidad que marca la encuesta de Bollati fue analizada por especialistas. Entre ellos, por el director de la DGE. Para López Puelles, que se obtengan este tipo de datos es muy positivo. "Antes negábamos la realidad, hoy sabemos que la falta de autoridad de parte de los educadores forma parte de nuestra actualidad escolar, y en lugar de negarla, trabajamos para cambiarla", sostuvo el funcionario. Así, indicó que este año se pondrá énfasis en democratizar la escuela, mejorar la convivencia en las aulas, favorecer a un buen clima dentro de las instituciones y optimizar su organización.

El director argumentó que son las familias las que tienen que colaborar en fomentar la autoridad docente, no desautorizándolos, por ejemplo, frente a sus hijos. De todas formas, vio como positivo que haya una parte de la sociedad que reconoce que esto está sucediendo y que se dedique a cambiarlo. El secretario general del SUTE, Javier Guevara, coincidió con López Puelles en esta apreciación. Sostuvo que existen realidades que exceden al docente y que minan su capacidades pedagógicas. Por ejemplo, el hecho de tener cursos supernumerosos.

"Es imposible que un docente pueda llegar a más de 25 alumnos por aula. Es dificultoso en estas condiciones mantener el respeto mutuo", sentenció el sindicalista. Por último, quien opinó fue el psicopedagogo Alejandro Castro Santander, especialista en violencia escolar. Para el licenciado, uno de los factores más importantes para cambiar esta situación es la participación de la familia en la escuela y el respeto de los padres hacia los docentes y la institución en general.

"Conozco situaciones en las que los padres les hacen correcciones al docente en el mismo cuaderno de clases de los chicos. Los docentes se sienten maltratados y tienen miedo también frente a estas exigencias", dijo el especialistas, y agregó que, finalmente, lo que se está consiguiendo es volver fóbicos a los maestros frente al curso. Cada vez menos quieren estar en el aula.

En año electoral, Jaque inaugurará 23 escuelas

No es la primera vez que lo hace. Ya el año pasado, el Gobierno anunció con bombos y platillos que todas las semanas sería inaugurada una escuela. Si bien esa idea fue cumplida por algunas semanas, luego hubo que esperar que otros edificios comenzaran a llegar a su etapa final de construcción, y ese momento parece haber llegado. Esta semana, el Ejecutivo pretende inaugurar seis establecimientos escolares. Uno de ellos, el primero, será donde hoy el gobernador, junto a su gabinete, dará inicio del ciclo lectivo 2011.

Casi como si fuera un calco de lo que ocurrió en el 2010, cuando Celso Jaque realizó el acto de inicio en un colegio recién construido (el Benito Marianetti, en Luján de Cuyo), este año, el comienzo de clases se celebrará en otro establecimiento a estrenar, el colegio 1-745 Escultor Roberto Rosas, ubicado en el barrio Cooperativa Bermejo, en el departamento de Guaymallén. Para continuar con las "coincidencias", igual que el año pasado, el mandatario tiene previsto anunciar la inauguración de nuevos establecimientos escolares.

Hace un año prometió la inauguración de 13 colegios en 60 días. Esta vez, la idea es que se inauguren seis esta semana y que a mediados de junio hayan sido 23 los colegios inaugurados durante el 2011, según explicaron fuentes del Gobierno. Las obras en colegios, más otros grandes emprendimientos, como Los Blancos o Portezuelo del Viento, son algunos de los proyectos que el Gobierno pretende mostrar de cara a las elecciones de octubre del 2011, para las cuales el oficialismo aún no tiene elegido un candidato y la interna propia del justicialismo parece agravarse cada vez más, debido a las varias candidaturas oficializadas por miembros del gabinete de Jaque, especialmente, la del secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán, que ha creado un gran enojo entre los principales jefes comunales del PJ, entre ellos, Alejandro Abraham, quien será el anfitrión en el acto de hoy por el inicio de clases.

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