Esta semana disertó en la Legislatura bonaerense el candidato a diputando nacional y ex presidente de la Unión Industrial Argentina, José Ignacio de Mendiguren, para presentar sus propuestas referidas a la industria nacional.
RP.- ¿Sobre qué basó la charla que brindó en la ciudad de La Plata?
Les propusimos a los industriales las cosas que no hemos tenido, como la previsibilidad. Y entender las cosas que no sabemos: los cambios bruscos, las permanentes oscilaciones entre distintas políticas -que son el peor antídoto que puede tener la industria para producir-.
Lo que hicimos en La Plata fue debatir con los colegas industriales para profundizar esos temas, y planteamos concretamente la propuesta del Frente Renovador sobre una ley que va a crear el Instituto para la Competitividad Socioeconómico de Argentina, y para terminar con esa desconexión que siempre existió en la Argentina entre la macro y la microeconomía.
Hemos escuchado las problemáticas concretas del sector industrial de La Plata. Estamos con nuestros candidatos, que son también los que nos van a transmitir a nosotros las cosas que concretamente necesitan para que desde la Legislatura -tanto nacional como provincial- los acompañemos.
RP.- ¿Qué conflictos les han planteado los industriales de la provincia de Buenos Aires?
El tema de la competitividad que se va perdiendo en forma ostensible. Y esto tiene que ver con la logística, con la energía, con problemas laborales mal resueltos.
Esto de forma individual no parece tantos, pero cuando uno junta todas estas pequeñas distorsiones que va generando la competitividad llega un momento en donde prácticamente es muy caro producir en la Argentina, y de esta forma ya sabemos lo que pasa: se subsidia la importación y se castiga la exportación, el mercado interno.
Y tampoco queremos que -como históricamente se hizo en la Argentina- en vez de ocuparse puntualmente de todo esto se acuda a la magia devaluadora o a la del endeudamiento para resolver temas. Con la devaluación no se resuelve que hoy el costo de los fletes y de la logística en la Argentina sean el siete por ciento más caro que en Brasil. Y esto la provincia de Buenos Aires lo está teniendo.
El tema de la inseguridad impacta en lo que tiene que ver con los problemas individuales y domiciliarios. La seguridad también encarece muchísimo todo lo que tiene que ver con los transportes: tenemos que tener custodias especiales en la ruta para cuidar nuestras materias primas y nuestros productos terminados. La misma inseguridad se da en planta de personal. Es un diagnóstico que tenemos con el tema inseguridad que impacta también en el sector industrial.
RP.- ¿Qué opinión tiene sobre el desarrollo industrial que ha tenido la Argentina en estos tiempos?
Yo creo que tuvimos un proceso muy importante de crecimiento de la crisis hasta aquí. La industria creció un 110 por ciento. Lo que sí, que nosotros desde el espacio hacemos una diferenciación muy clara entre lo que es crecimiento económico con desarrollo económico.
El crecimiento es a veces de forma espontánea, es decir que si la soja pasa de cien dólares la tonelada a 500, y uno duplica la producción, no tengas dudas de que va a crecer, pero eso no garantiza el desarrollo nacional. El desarrollo económico no es espontáneo, hace falta planificar. Es decir que uno puede crecer pero no desarrollarse.
Y lo que nosotros planteamos desde el Frente Renovador es pegar el salto del crecimiento al desarrollo, con gestión, fijando ritmos, prioridades, y creando las herramientas para ir a donde uno quiere ir. Y no que lo lleve al hecho de que la soja este a 600 dólares.

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