Memoria y actualidad: De desigualdades y tormentos

Se conmemoraron doscientos años de la denominada Asamblea del año XIII, la que decretó la libertad de vientres, se pronunció contra la esclavitud y los privilegios de sangre. Corresponde sin embargo interrogarse dos siglos después cuáles de aquellos postulados libertarios tienen o no vigencia en la región Argentina.

Veamos, la tortura sigue siendo práctica frecuente y atroz en lugares de detención y prisión. No es exótico que se localicen a personas en estado de cuasi servidumbre trabajando en plantaciones y de semiesclavitud en manufacturas clandestinas. Además la trata de personas es un flagelo extendido por todo el territorio, lo que desnuda y evidencia la articulación y connivencia de los explotadores con funcionarios estatales de diversas instancias.

La visibilización de estas lacras sociales es indispensable para concientización. Ahora bien, afirmar que las desigualdades e injusticias persistentes no tienen relación con la pertenencia a las clases sociales es un contrasentido. En esta región continúa la impunidad de los latifundistas y expoliadores asociados al poder instituido o circunstancialmente enfrentados por disputas coyunturales, pero cohesionados para perpetuar la dominación.

Por otra parte, y en referencia a la efeméride cabe recordar el rechazo frontal a los postulados federalistas de inspiración en José Gervasio de Artigas y los pueblos del Litoral, que se manifestaron en 1813 por parte de las élites porteñistas de clara vocación centralizadora.

Docientos años después podemos parafraseando el Manifiesto de 1918 “Que los dolores que quedan son las libertades que faltan.” En el largo camino de la emancipación humana la luchas se irán multiplicando con la creciente solidaridad que hay que potenciar y alimentar para germine como una potente simiente.

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