Melisa Bonnet y Ezequiel Capellano: nada como ir juntos a la par

Melisa Bonnet y Ezequiel Capellano: nada como ir juntos a la par
Los patinadores marplatenses repasaron mano a mano con “el Retrato…” sus participaciones en los Juegos Odesur de Chile, pero también realizaron un análisis puntual sobre la actualidad del patín argentino. Mientras esperan que cambien la pista del Adalberto Lugea y se preparan para el Mundial de Rosario, disfrutan la vida de pareja.
Apenas unos días atrás, Ezequiel Capellano y Melisa Bonnet regresaron a Mar del Plata luego de la experiencia en Santiago de Chile, epicentro de los Juegos Deportivos Suramericanos 2014, denominados ODESUR. Él, con una medalla dorada colgada en su pecho (NdeR: ganó los mil metros caballeros). Ella, con la insatisfacción de no haber cosechado al menos una presea (llegó cuarta en los 10 mil metros y quinta en los mil metros).

Sin embargo, alegría y desazón mediante, ambos compartieron algunos minutos con “el Retrato…”, que pese a los horarios de estudios y entrenamientos se hicieron un hueco para hablar de todo un poco: los ODESUR, los próximos objetivos, el presente y futuro del patín argentino, la ¿nueva? pista en el Patinódromo Adalberto Lugea y el amor que lo une, más allá del patín.

-¿Qué balance hacen de sus participaciones en Chile?

-Ezequiel Capellano: En mi caso, un balance muy positivo porque coroné mi participación con una medalla de oro. Sinceramente, fui en busca de una medalla, pero no importaba cuál. Por suerte se me dio todo redondo y terminé primero.

-Melisa Bonnet: Todo al revés (risas). Me sentía muy bien en los entrenamientos previos pero, lamentablemente, las circunstancias de las carreras fueron distintas y me volví sin nada. Es más, ante las mismas rivales, los resultados siempre habían sido diferentes. Siempre estaba entre las dos primeras. Pero esta vez se planteó todo distinto. También fui en busca de una medalla y no lo pude lograr. Igualmente, me generó mucha satisfacción que Ezequiel ganara en su prueba.

-¿Estaba dentro de las posibilidades el oro?

-EC: Uno siempre sueña con ganar. Pero, tengo que ser sincero, estaba muy difícil. Mis competidores eran campeones del mundo y estaba el local, de apellido Reyes, un rival muy bueno. Entonces, ya me conformaba con una medalla, pero se me dio lo máximo.

-¿Cómo fue la preparación para los ODESUR?

-EC: En octubre pasado arrancamos la preparación. Los primeros dos meses fueron de mucha carga, de mucho volumen, y las últimas semanas tuvimos la puesta a punto.

-MB: Nosotros entrenamos 100 por ciento a la par de la Selección Nacional, bajo las órdenes de los entrenadores Guillermo Trinaroli (Mar del Plata) y Juan José Zárate (Buenos Aires).

-En sí, ¿cuántos kilómetros recorren por día de entrenamiento?

-EC: Entrenamos de lunes a viernes en doble turno. No sólo dentro del patinódromo, porque también hacemos bicicleta en la ruta. Algunas veces recorremos entre 60 u 100 kilómetros, tres veces por semana. Luego patinamos otros tantos kilómetros, hacemos gimnasio. Los sábados hacemos un solo turnos y los domingos tenemos libre. Es un deporte muy sacrificado.

-MB: Nosotros, en el gimnasio, hacemos bastantes ejercicios en el tren inferior, pero también trabajamos en el superior para no estar físicamente desproporcionados. En sí, son unas 30 horas semanales.

-¿Qué se les viene ahora?

-MB: Hay algunos campeonatos internacionales (Alemania, Francia y un Sudamericano en Colombia), pero todavía no sabemos quién irá. ¿Por qué? Es decisión de los entrenadores. Puede que en el proyecto esté foguear a los juveniles. Posteriormente, será el turno del mundial que tendrá lugar este año en Rosario, en el mes de noviembre. Como seremos locales, la gran meta será conseguir la mayor cantidad de medallas posibles. Por ende, será una Selección mucho más grande: se disputará el campeonato de mayores y juveniles separados, tanto en pista como en ruta.

“Hay un bache generacional”

Bonnet y Capellano no le esquivaron al análisis del patín actual. Pero tampoco a la pregunta de si se sienten o no respaldados en Mar del Plata. “Siempre contamos con el apoyo del Ente de Deportes y de nuestros clubes. En mi caso Aldosivi, en el de ella el Náutico. El problema del patín es que no es un deporte muy difundido”, entendió Ezequiel.

-MB: El problema no es con nosotros, sino con la disciplina. Nosotros nos sentimos reconocidos por nuestra Confederación, pero también por el ENARD, la Secretaría de Deportes y el Ente Municipal de Deportes. Quizás, al no ser olímpico, no es tan popular como nos gustaría que sea. Por ejemplo: nos encantaría ver el Patinódromo repleto en los campeonatos que se realizan en Mar del Plata. Por más que la entrada sea gratis, cuesta atraer al público.

-¿No alcanza con tener referentes como Nora Vega, Claudia Rodríguez o Andrea González?

-MB: Para nosotros, todas ellas son referentes de nuestro deporte. De Mar del Plata misma. Si bien a Nora y Claudia casi si las vimos correr, sabemos lo que representaron y representan para la ciudad. En cambio, Andrea estuvo corriendo hasta hace poco y fue compañera nuestra en la Selección. Nadie la ha superado (NdeR: once veces campeonato del mundo). Logros que nos ubican en otro lado. Siempre nos respetan.

-¿En qué momento está el patín argentino?

-MB: Recuperándose.

-EC: Es cierto. Después de un bache generacional entre los chicos de 15 y 22 años.

-¿Producto de qué?

-MB: No sabemos bien por qué. Quizás influyó la parte económica en una época. Tenemos la sensación de que después de nosotros no viene mucho, más allá de que haya muchas escuelitas y muchos chicos patinando.

-EC: Hay semillero, pero todavía persiste ese hueco que nos hace preguntar qué pasará dentro de dos, tres o cuatro años.

-MB: El problema mayor se hará notar cuando la Selección actual no patine más y quede ese hueco marcado. No digo que no haya corredores, sino que son muy pocos.

-EC: No obstante, si continúa este proyecto, creemos que dentro de 10 o 15 años tendremos muchos y muy buenos corredores.

-MB: Distinto es el caso de Colombia, donde allá hay miles de chicos patinando y hasta en las competencias departamentales, no son menos de 50 corredores. Entonces, se foguean mucho y levantan considerablemente el nivel. Todo lo contrario pasa en Argentina. Quizás te toca competir contra cinco o seis rivales.

-EC: No obstante, acá, se creó una categoría para chicas de entre 10 y 12 años, que les permite mejorar entre ellas mismas. Y, en nuestro nivel, también repercute, porque tenemos que ir a buscar afuera lo que no tenemos acá.

-¿Sí o sí a otro país?

-EC: Lo ideal es viajar a competir a Colombia.

-¿Colombia sigue siendo la gran potencia hoy en día?

-Totalmente (coincidieron al unísono).

-MB: Igualmente, en los Odesur se vieron sorprendidos por los resultados. Además de Eze, ganaron dos chicos de Ecuador, otro de Chile. Es decir, el medallero estuvo variado. Sin embargo, a nivel mundial, Colombia siempre está entre los primeros lugares. Por eso rescato lo que consiguió él, porque los que corrieron en Chile estuvieron entre los primeros puestos en el último mundial. La competencia más importante que tenemos nosotros en el patín.

-EC: La competencia americana es muy fuerte. Todo lo contrario, quizás, a otros deportes, donde lo mejor siempre está en Europa.

“La pista quedó muy desmejorada”

Bonnet y Capellano lamentaron el estado de la Pista de Patín luego de lo que fue la Copa Davis en Mar del Plata, entre fin de enero y principio de febrero. Según expresaron, aguardan la instalación de una nueva pista, prometida antes y después de la competencia tenística.

-¿Cómo está la pista?

-MB: No sirve la que tenemos. Es más, en Argentina no tenemos ninguna pista homologada. A nivel mundial, hay un prototipo homologado de pistas. Por ejemplo, no puede tener escalones en el medio como hay en el patinódromo local, tampoco juntas. Debe ser un cemento absolutamente liso. Entonces, todo esto nos perjudica.

-EC: En cualquier pista homologada, estás un segundo y medio más rápido que en la nuestra. Por vuelta. Es mucha diferencia. De hecho, cuando competimos afuera nos cuesta mucho. Estamos acostumbrados a patinar a una velocidad y notamos la diferencia, por ejemplo, al momento de doblar.

-¿Se estropeó aún más por la Copa Davis?

-MB: La infraestructura quedó muy mejorada, pero lo único que nos importa, la pista, quedó muy desmejorada. Cualquiera se puede dar cuenta con el solo hecho de mirarla. No obstante, antes de la Copa ya era necesario el cambio. Nosotros utilizamos el Patinódromo para entrenar todos los días. No venimos al gimnasio. Ojo: nos prometieron que después de la Davis se iba a implementar la pista nueva. Estamos a la expectativa. Ojalá se haga.

-¿Decisión de quién?

-MB: En teoría, el convenio ya está aprobado. Tenemos entendido que el Ente de Deportes Municipal debe hacer el piso y el ENARD comprar la pintura.

EC: Una pintura italiana, si mal no estamos informados, que tiene otros costos.

-¿Una obra que puede demorar cuánto tiempo?

-EC: Calculamos que entre dos y tres meses.

-MB: No nos importa el tiempo que tarden en cambiarla, sino que la hagan. Si nos cerraron el Patinódromo un mes por la Davis, cómo no vamos a aguantar dos o tres meses por algo que nos beneficiará.

No obstante, Melisa también puntualizó sobre un dato no menor: “Nos estábamos preparando para los Odesur cuando cerraron la pista para reacondicionarla para la Davis. No nos jugó en contra porque se gestionó ir a entrenar a Colombia. Tuvimos la suerte de cambiar el playón, que se arregló para poder entrenar, por una pista homologada”, esbozó.

Algo más que una pasión

No es dato menor que a Melisa y Ezequiel los una algo más que la pasión por el patín. Después de compartir entrenamientos, viajes y competencias, hace tres años que están juntos. Las 24 horas del día. Según ellos mismos dijeron entre miradas cruzadas.

“Entrenamos y nos vemos. Viajamos y nos vemos. Competimos y nos vemos. Es decir, hacemos todo juntos”, contó ella, antes de que él inmediatamente mencionara que “además convivimos”.

“No tiene chance de despegarse de mí”, bromeó quien transita el último año de la carrera Instrumentación Quirúrgica. “Yo estudio para profesor de Educación Física”, agregó Ezequiel, que entre risas soltó: “Encima los dos estudiamos en Pinos de Anchorena”. “Ojo, yo voy a la tarde y él a la mañana. Al menos ahí estamos separados”, aclaró Melisa.

-¿Suelen corregirse en los entrenamientos?

-EC: Siempre estamos corrigiéndonos entre nosotros

-MB: Lo más objetivamente posible porque sabemos separar los tantos.

-EC: Pero si la tengo que retar por un movimiento, lo hago (risas). Pero siempre es para mejorar, está claro. Por suerte, no traemos nuestras vidas al Patinódromo. Sabemos que no somos dos compañeros ‘normales’, pero sabemos separa los tantos.

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