“Hay que mejorar la competitividad del tipo de cambio”

El presidente de la Unión Industrial de Córdoba (UIC), Ércole Felippa, remarcó que si bien se cierra un año positivo desde lo macroeconómico, la inflación y la pérdida de competitividad de las empresas es preocupante. Dijo que es necesario mejorar la competitividad del tipo de cambio sin devaluar.
-¿Cierra un año bueno pero con algunas señales de alarma como la inflación?

-En base a los indicadores no estamos cerrando un mal año en el sector industrial. El crecimiento del 10%, con aumento del PBI y superávit comercial y fiscal importante. Tomando todo esto fue un año positivo, pero debemos plantear, pese a ello, que el tema inflacionario nos preocupa. Porque además de erosionar la estructura de costos de las empresas, actúa negativamente sobre el segmento de la sociedad que depende de ingresos fijos; que por otro lado es el segmento que consume los bienes que nosotros elaboramos. El otro gran tema es la creciente pérdida de competitividad que estamos teniendo. Hoy la inflación es en dólares. Con un tipo de cambio anclado alrededor de los $ 4 y costos que suben todos los días, hay inflación en dólares.

-¿Hay que modificar el tipo de cambio?

-No, con eso no digo que la salida de esto pase por una devaluación. Por el contrario, las veces que se buscó esa salida sirvió como una solución coyuntural, pero que si no se alinea una serie de factores, por sí sola no sirve. Necesitamos un tipo de cambio competitivo, pero eso se puede lograr eliminando los derechos de exportación o volviendo a los esquemas de reintegros a las exportaciones. Con precios internacionales muy buenos, el país no es competitivo. Hay que buscar las causas estructurales que no permiten que Argentina sea competitiva.

-¿Cómo debería combatirse la inflación?

-Primero hay que analizar las causas, donde creo que hay dos importantes. Una de tipo monetaria y en donde hay responsabilidad del Banco Central. La otra es por un desequilibrio entre oferta y demanda. Este modelo siempre trató de incentivar la demanda sin la contrapartida de aumentar la oferta de productos. Y eso obedece a otra gran cuestión que es la poca inversión productiva que hay en el país. En particular creo que esto último ocurre por la falta de un buen clima de negocios que incentive la inversión, que dé previsibilidad, que dé reglas de juego claras y estables, donde el empresario piense en invertir y planificar en cuánto tiempo podrá recuperarla. Y sin inversión productiva, la capacidad de producción se verá colmada en algún momento y no estará más en condiciones de abastecer más demanda. En ese momento se producirá el desequilibrio y la inflación.

-¿No hay también un componente especulativo o de cobertura del empresariado que se sume a ese esquema que describe?

-Puede haber en un proceso inflacionario quienes intenten cubrirse, así como lo hace el consumidor que trata de comprar lo máximo que pueda hoy. Ahora, todo esto es una consecuencia y no una causa. Lo que tenemos que hacer es trabajar sobre las causas.

-Este rebrote inflacionario disparó nuevas negociaciones salariales, ¿les preocupa esto?

-No debemos olvidarnos que cualquier modelo económico para ser exitoso tiene que tener asegurado el consumo interno. Y en la medida en que existan salarios lo más alto posible tendremos un mayor consumo. Ahora, si esos aumentos salariales no son como consecuencia de mayor productividad, terminan aumentando los costos. No quiero decir que los salarios generen inflación, pero sí que se suman al aumento de costos.

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