Tras las intensas lluvias del fin de semana pasado, las zonas más afectadas retornan a su vida normal.
El secretario de Recursos Hídricos, Edgar Castelló, destacó las tareas ejecutadas ante las emergencias pero dijo que “no hay obra que aguante” ante la cantidad de agua caída (unos 300 milímetros en dos días, en varios casos).
En Las Varillas se asegura que se logró eliminar el agua del casco urbano con bombas extractoras, construcción de bordos y armados de terraplenes.
En Obispo Trejo, el agua ya no anega calles y escurre ahora hacia el norte, con una nueva alcantarilla construida bajo la ruta 17.
En Isla Verde se construye un bordo de contención; las napas están altas y se trabaja con equipos de bombeo.
Hay dificultades aún en Monte Maíz, James Craik y Villa Los Patos, en el centro-este provincial, donde continúan trabajos con maquinarias provinciales.
En todos los casos, muchos campos alrededor de esas localidades siguen bajo agua.
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