Cortes de agua y energía, caminos destrozados y evacuaciones fueron el saldo del violento fenómeno meteorológico. Anoche comenzaban a restablecer los servicios en zonas afectadas.
La localidad más afectada por el fenómeno climático fue Huinganco, que estuvo buena parte de la jornada de ayer incomunicada por la rotura de los puentes que la unen con Andacollo y los daños que causó en la ruta Rogelio Figueroa. Por fortuna, en horas de la tarde se habilitó parcialmente esta ruta, por lo que los pobladores de la zona pudieron salir e ingresar al pueblo sin mayores inconvenientes.
Los problemas comenzaron el viernes con una fuerte lluvia que castigó al Norte. En Huinganco, un alud de barro bajó con inusitada violencia desde el Cerro Corona y destruyó todo a su paso, incluida la vivienda de una familia que tuvo que ser evacuada.
Según informó el intendente Ceferino Moya, el gimnasio municipal fue abierto especialmente para quienes decidieron autoevacuarse, aunque la mayoría de los pobladores afectados se reubicaron en casas de familiares.
Otro de los inconvenientes que ocasionó la tormenta fue en el sistema de agua, tanto para el riego como para el consumo, debido a que la laguna y las vertientes que se utilizan para abastecimiento colapsaron por el alud.
“Hace tiempo que no veíamos algo igual”, indicó el jefe comunal a este diario.
En Chos Malal, Andacollo y otras localidades cercanas, el temporal castigó con crudeza y obligó a la interrupción del servicio de agua potable, debido a la turbidez del río. Sin embargo, con el correr de las horas la situación fue normalizándose en forma paulatina. Operarios del EPEN, EPAS y Vialidad Provincial trabajaban al cierre de esta edición para tratar de solucionar los problemas que aun quedaban en algunas zonas del norte provincial.
Centro y Sur
Más al Sur, en Aluminé, la furia de la tormenta tuvo su máxima intensidad el viernes a las 18 y, si bien el aguacero mezclado con granizo duró apenas una hora, fue suficiente para causar graves daños en toda la localidad.
La situación más complicada se vivió en el hospital que quedó inundado con 50 centímetros de agua y tuvo que ser evacuado por completo.
Ayer, en horas de la mañana, una cuadrilla de 50 voluntarios limpió todas las instalaciones con el objetivo de dejar al centro de salud en condiciones para su funcionamiento.
La Municipalidad, en tanto, dispuso un operativo para trabajar con máquinas sobre las principales calles de Aluminé, dado que la mayoría habían quedado completamente destruidas.
El gobierno de la provincia, a través del Ministerio de Desarrollo Social, envió ayer mismo un camión con 12.000 litros de agua potable para abastecer a la población. La turbidez del río hizo que fuera prácticamente imposible que las bombas funcionaran con normalidad.
También al lugar fueron enviados materiales de construcción para asistir a los pobladores que sufrieron daños en sus viviendas.
En el centro de la provincia también se registraron inconvenientes. La Ruta Nacional 40 Sur que une Zapala con San Martín de los Andes estuvo cortada por tramos anegados como consecuencia de la tormenta de ayer. Unos 300 metros de calzada estaban cubiertos de agua y unos 100 vehículos estuvieron detenidos sin poder avanzar, hasta que finalmente personal de Vialidad logró reparar el camino y el tránsito avanzó sobre media calzada.
Se trata del tramo ubicado a unos 70 km de Zapala en cercanías del paraje Aguada del Overo.
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