En el cerro San Javier, los amantes de esta disciplina encuentran un lugar propicio para disfrutar. También acuden quienes desean iniciarse en la práctica.
En nuestra provincia se encuentra una zona privilegiada para la práctica y aprendizaje del parapente: en el cerro San Javier, a minutos de la ciudad de San Miguel de Tucumán, los amantes de esta disciplina acuden para disfrutar de diversas experiencias. A sólo 25 kilómetros de San Miguel de Tucumán, en la cima del Cerro San Javier, se encuentra la Reserva Natural de Aventuras Loma Bola, un inmenso espacio al aire libre con una vista privilegiada de la ciudad y la pista de despegue de parapente más importante de Sudamérica. Torneos nacionales e internacionales ofrecen verdaderos espectáculos en el aire. A diario los amantes de esta disciplina, movidos por su deseo de volar, corren en busca de una experiencia que no se cansan de vivir. Quien decida practicarlo, no necesita tener experiencia previa ya que puede hacerlo en los vuelos biplaza, en los que el alumno va acompañado del piloto experto, y prestadores para las distintas posibilidades. Además, el viajero puede hacerse unas escapadas a Las Yungas –selvas en altura-, donde conocerá lugares paradisíacos en este circuito y disfrutará de la paz y la infinidad de actividades en Yerba Buena, de las lomas y quebradas soñadas de Villa Nougues, de los cerros y la vista panorámica única de la ciudad desde San Javier y de los bosques verdes y tupidos de Raco y El Siambón.
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