El aumento será de $ 380, con promesa de integrarlo al básico si crece la recaudación.
El acuerdo fue pactado ayer en el marco de la audiencia conciliatoria que convocó la secretaría de Trabajo. Pasado el mediodía, una asamblea de municipales lo aprobó por unanimidad.
El intendente Marcelo Cascón llevó al encuentro de ayer una nueva oferta de 380 pesos, que superaba en 30 pesos a la sostenida hasta la semana pasada.
Ante el pedido gremial de pasar a discutir de inmediato las formas y tiempos para llevar esa suma al básico, el gobierno se comprometió a avanzar en ese terreno sólo en el caso de que durante tres meses seguidos "o cuatro alternados" la recaudación municipal registre aumentos superiores al 14,7% en relación a igual período del año pasado.
Si en septiembre próximo el municipio no alcanza esa meta, las partes volverán a negociar otra eventual recomposición.
El Soyem había defendido hasta el viernes pasado su pedido de 450 pesos como aumento fijo para todos los trabajadores. Pero ayer aceptó bajar la pretensión y desactivó la eventual convocatoria a un plan de lucha.
El secretario general del gremio, Miguel Ojeda, dijo que el resultado del diálogo fue "satisfactorio".
Aseguró que la voluntad de los trabajadores siempre fue "que el municipio funcione" y, si bien el aumento de 380 pesos "es menos de lo que necesitaba la gente, fue un buen arreglo para no entrar en un conflicto sin salida".
Para cumplir con lo prometido, el municipio deberá sumar todos los meses a la masa salarial un monto extra de 580 mil pesos. La mejora será para el personal de planta y contratado (unas 1.500 personas), pero los sueldos de los políticos no serán alcanzados por el beneficio.
El secretario de Economía, Federico Lutz, dijo que cubrirán la suma requerida con "mayor ahorro público y con la apuesta al aumento de recaudación".
Aseguró que la meta de conseguir una mejora de ingresos superior al 14,7 por ciento (que quedó como condición para llevar el aumento convenido a los salarios básicos) es factible de alcanzar con la batería de medidas en marcha.
La coparticipación tiene una evolución modesta y en general no depara sorpresas pero, según los cálculos de Economía, la recaudación propia se verá engrosada por la última reforma de la Tasa de Servicios y también por la futura reforma de la tasa de inspección, seguridad e higiene (TISH), que sumará contribuyentes hoy no contemplados como los profesionales y los alquileres comerciales.
Este último proyecto está bajo análisis en el Concejo Deliberante. Otra fuente de recursos extra será el canon del cerro Catedral, del cual el gobierno piensa derivar 1.500.000 pesos a la cobertura de gastos corrientes.
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