Nuevo Diario de Salta pudo compartir este año una experiencia única con casi 500 periodistas acreditados de todo el mundo.
El embajador de la China, Wu Yuanshan, con una gran comitiva en un palco especial, quedó maravillado. Un equipo de producción norteamericano tomó imágenes de la espectacularidad de las morenadas y diabladas para un filme las dos noches centrales, cerca de los palcos oficiales, en la plaza 10 de Febrero de Oruro.
Para esta llamada Obra Maestra de la Humanidad, llegaron miles de peregrinos cansados para agradecer a su santa patrona, con danzas, oraciones y cantos. Infaltables, las Diabladas de Oruro con sus diablesas y diablitos que algunas tienen una vigencia de 110 años de bailar y mostrar toda su gallardía y resplandor.
Morenadas
Las Morenadas fueron también el delirio del sábado de peregrinación, junto a las comunidades incas, tobas, urus, afrobolivianos, diablesas, chapacos, tinkus. Todos asistieron para su manifestación folclórica en un recorrido de miles de devotos danzantes, en un emblemático territorio minero del Estado Plurinacional de Bolivia.
Es el carnaval de las diabladas, morenadas, tinkus, caporales y decenas de conjuntos folclóricos, con los miles de devotos o peregrinos (casi como nuestra procesión del Señor y la Virgen del Milagro) que no sólo bailan cargados de pesados pero lujosos trajes algunos cerca de 40 kg, sino están cumpliendo con sus promesas con fatiga, sacrificio y mucha fe.
En sus esfuerzos y rostros de satisfacción se puede ver que tampoco danzan para los turistas o para la gente. Ni siquiera para el público orureño, sino para la Vírgen. Para verlos sentados, la gente llega a pagar de 200 a 500 pesos bolivianos ($400 y $1.000) por una silla. Ver este carnaval de pie, es gratis.
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