Medioambiente. Desde los negocios piden plazos más largos para el reemplazo por biodegradables

Medioambiente. Desde los negocios piden plazos más largos para el reemplazo por biodegradables
Las bolsas de plástico, tan prácticas para llevar las compras del súper, verdulería, almacén y echar los residuos, constituyen un verdadero dolor de cabeza para el medio ambiente.

La bolsita que uno desecha hoy tardará varias centurias hasta que finalmente se degrada. Pueden permanecer hasta 1.000 años dando vueltas por ahí, y en ese tiempo producir varios desastres ecológicos. Se las fabrica con etileno, un producto derivado del gas y del petróleo. Y cuando no se reutilizan, van a las montañas de residuos, o son arrojadas al río o al mar. El plástico no se descompone, por lo tanto la cantidad de plástico en el medio ambiente crece cada año. Peor cuando se las quema: emanan gases tóxicos, dioxinas y metales pesados.

Las organizaciones ambientalistas han reclamado de modo urgente su sustitución por bolsas elaboradas a partir de materiales biodegradables, sin consecuencias para el entorno, pero hasta ahora todas las iniciativas han naufragado.

Pero el modo como pretende ser llevado adelante el programa de reemplazo no conforma a los ambientalistas, y tampoco convence a los comerciantes, principales involucrados en la medida. Creen que se trata de una medida que no es acompañada por un programa integral, que podría atascarse su implementación y reducirse a un simple reemplazo de proveedor de bolsas.

Antecedentes. En Entre Ríos, el ex senador provincial Osvaldo Chesini (PJ-Gualeguaychú) presentó, en 2008, un proyecto que apuntó a sustituir la utilización de bolsas de polietileno en el comercio por bolsas biodegradables. La iniciativa alcanzó media sanción en la Cámara Alta, pero ante el desinterés de sus colegas, perdió estado parlamentario. La idea establecía de modo taxativo la prohibición en la provincia del “uso de bolsas de polietileno, o de todo material plástico convencional, con el objeto de reemplazarlos por otras de material biodegradable”.

En septiembre de 2012, se presentó otro proyecto en ese sentido, impulsado por la diputada provincial Estela Almirón, que consiguió media sanción en Diputados el 10 del actual.

La iniciativa veda, en un plazo de 11 meses luego de su promulgación, el “uso de bolsas de polietileno y de todo otro material plástico, utilizados y entregados por hipermercados, supermercados, centros comerciales, autoservicios, almacenes y comercios en general para transporte de productos o mercaderías, que expenden a sus clientes. Las bolsas de polietileno y de todo otro material plástico, deberán ser reemplazadas por bolsas de material degradable o biodegradable que resulten compatibles con la minimización del impacto ambiental”, dice el texto del proyecto de ley.

Pero una vez divulgado el proyecto no cosechó adhesión en la Secretaría de Medio Ambiente, a cargo de Fernando Raffo.

El funcionario entendió que el cambio sólo podrá darse mediante un proceso paulatino, sin apresuramientos, que vaya acompañado de un cambio cultural en la gente de modo de conseguir el reemplazo de las bolsas de polietileno.

El proyecto de los Diputados ubica a Medio Ambiente como organismo de aplicación del programa de reemplazo de bolsas en el comercio, pero Raffo se enteró del texto una vez que fue aprobado.

De todos modos, el plan avanzaría sin que los municipios hayan podido empezar a trabajar en una temática que es propia del ámbito comunal. Paraná, por ejemplo, está embarcada en poner a funcionar la planta de tratamiento de residuos, y entiende que la prohibición del uso de bolsas de plástico será un paso posterior.

Reservas. La idea de los diputados despierta dudas entre los comerciantes, quienes deberán aplicar en la práctica el proyecto: después de aprobada la ley, tendrán un plazo de un año para suplantar las bolsas que hoy utilizan, dañinas para el medio ambiente, por otras biodegradables, de menor impacto ambiental.

De momento, el Centro Comercial e Industrial de Paraná no ha sido convocado por Diputados para escuchar su opinión sobre el tema. A nivel del comercio, según el gerente de la entidad, Jorge López, sólo ha sido tratado a nivel informal, a partir de la información de los medios. López dice, de igual modo, que están de acuerdo con medidas que apunten a proteger el medioambiente.

“Estamos de acuerdo con la idea de ir hacia un cambio en hábitos de consumo, pero tenemos que ir al cambio en forma paulatina, y con un cambio de conciencia sobre el tema. Lo que no queremos es que sea sólo reemplazar el polietileno por bolsas biodegradables, y que esto se convierta en un cambio de proveedor, en usar un tipo de bolsas, de otro valor, de mayor valor, provistas por otra empresa”, señaló.

–¿Han hablado con los legisladores?

–No hubo ningún contacto. Ningún diputado se ha puesto en comunicación con nosotros para tratar el tema. Pero nosotros estamos de acuerdo con este cambio, obviamente que no en los plazos tan breves que proponen, de un año. Esto requiere de más tiempo, porque hay que instalar una cultura del medio ambiente. No se trata sólo de un cambio de bolsa. Se trata de un cambio de conciencia en forma paulatina, ordenada, y que eso derive en que la gente sepa que esas bolsas no se deben utilizar por el daño que causan.

López sostiene que una medida planteada así, de modo aislado, no tiene chances de prosperar si no se enmarca en un plan estratégico integral que aborde los problemas medioambientales. “Quizá podamos hacer una distinción con otras regiones si la provincia de Entre Ríos plantea un plan estratégico de cuidado del medio ambiente. Es decir, partir desde la bolsa de basura que uno tira, seguir por la selección domiciliaria de los residuos, el tratamiento integral de la basura, y la conservación de los bosques. Ése sería un plan integral”, planteó.

Cajas ecológicas

Los súper de la ciudad todavía no han encarado una campaña ecológica que vuelque a los consumidores hacia una práctica más consciente. Aunque todos tienen a la venta las bolsas reutilizables, pocos supermercados disponen de cajas “verdes”. De las cinco cadenas que operan en Paraná, sólo Walmart posee esta línea de pago diferenciado, donde los consumidores salen con la compra en bolsas reutilizables o en cajas, pero no en bolsas de polietileno, que el cajero no entrega. En el resto de las cadenas –Coto, Vea, Carrefour– no hay cajas ecológicas, y todas son tradicionales, con entregas de bolsas de polietileno.

Sólo en los supermercados Día (la cadena “almacén” que en 2011 se desprendió de la multinacional francesa Carrefour) y el autoservicio La Peruana (del Grupo Götte de Bovril) se ha implementado el cobro de las bolsas de plástico –a un valor de 0,15 y 0,20 pesos cada una–. En el resto del comercio la regla es la entrega de bolsas comunes y corrientes.

De igual modo, en los bazares y locales dedicados a la venta de artículos del hogar –cortinas de baño, frazadas, almohadas, cortinados– ya es corriente la venta de los tradicionales changuitos, ahora con una fisonomía actual, y con buen diseño.

Y no sólo los usan las señoras, sino también las parejas jóvenes, e incluso los hombres.

Comentá la nota