Los trabajadores de la dirección de Tierras y Viviendas de la municipalidad de La Plata fueron desplazados de una dependencia en 51 entre 17 y 18, que compartían con el área de Cooperativas. Los empleados permanecieron desde las 7.30 hasta cerca de las 12.00, cuando finalmente cooperativistas municipales ofrecieron un camión de basura y realizar la mudanza por ellos, ya que nunca los dejaron pasar.
“Ambas direcciones estaban conviviendo, compartiendo lugar físico”, explicó Claudio Viña, secretario general de Finanzas de la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (FeSiMuBo) a REALPOLITIK. Según Viña, el director del área de Cooperativas Kalil Ampo había hecho las gestiones pertinentes para que Tierras deje de trabajar en la dependencia, porque ellos necesitaban el lugar.
Sin embargo Augusto Sciarretta, director de área de Tierras y Viviendas, desmintió ante el delegado la versión de su par Ampo: hasta que el municipio no les consiguiera otro lugar, tendrían que quedarse en ese espacio. Según los empleados del área, hacía seis meses trabajaban en esa delegación.
Pareciera que algún “conflicto interno” -como expresó Sciarretta antes de negarse a hablar con la prensa- provocó un desalojo bastante violento, que incluyó empujones y palabras cruzadas. “Esto debió haber sido una transición ordenada. Vinimos a trabajar como todos los días y no nos dejaron ni si quiera entrar. Todo lo nuestro quedó en el edificio; yo tenía parlantes, computadora, teclado, expedientes de la gente”, expresó Cristina, una de las trabajadoras de Viviendas, a REALPOLITIK.
Cuando ingresaron esta mañana, los frenaron varios policías de la Local y otros agentes de seguridad privada. Además de sacar algunos muebles a la calle, les prohibieron el ingreso. Sobrevuela la preocupación porque en las oficinas, además de escritorios y elementos de trabajo, había plata “que pusimos entre todos los compañeros, y muchos elementos personales. No nos dejaron ni pasar al baño”, denunciaron los empleados.
“Esto está fuera de cualquier normativa, no solamente laboral sino por una cuestión humanitaria, la gente estuvo en la calle y no pudo ingresar a buscar sus pertenencias; tenían documentación, sellos… Es una vergüenza, más porque estamos hablando de dos directores de la misma gestión, esto es insólito”, manifestó Viña.
Sciarretta permaneció toda la mañana en la puerta de la dependencia, preocupado por la situación. Tal es así que alguna interna política con su par de Cooperativas o la falta de comunicación interna, provocaron que pensara en dimitir: “Si todo sigue así, voy a tener que renunciar”, habría manifestado a los presentes.
A pesar de que varios cooperativistas trasladaron los muebles y pertenencias del personal de Viviendas -por mera solidaridad, y en un camión de basura- a la Torre 1, lo insólito del desalojo y la inestabilidad para conseguir un lugar físico de trabajo continúa inquietando a los empleados de Viviendas: “Muchos tenemos miedo de que nos echen”, dijo off the récord una de las empleadas afectadas. (www.REALPOLITIK.com.ar)
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