El coordinador de la Modalidad de Educación Intercultural Bilingüe, Adrián Aranda destacó el progreso educativo con comunidades de pueblos originarios de la provincia. “Hoy tenemos más de 300 unidades educativas en las distintas comunidades aborígenes, más de 160 salitas de jardín, más de 120 unidades primarias y 47 de nivel secundario”, expresó.
El profesor Adrián Aranda, coordinador de la Modalidad de Educación Intercultural Bilingüe, expuso los avances en materia educativa en las comunidades aborígenes de la provincia. En ese sentido expuso números contundentes como el medio millar de docentes indígenas o los 300 jóvenes aborígenes cursando carreras universitarias o en institutos del Nivel Superior.
Sobre el particular señaló inicialmente que “nuestra provincia tiene más de 30 años de trayectoria en esto que antes conocíamos como la modalidad Aborigen, que se instituyó a partir de la Ley Federal del Aborigen 426, una de las leyes pioneras en atención a las comunidades originarias y en el tema educativo”. Añadió que “a medida que pasa el tiempo, se van resaltando los logros de los pueblos, en las áreas de salud, trabajo, vivienda, educación, se festeja lo alcanzado y que en nuestro caso es mucho, en garantía de derechos”.
“Es difícil imaginarse como es el trabajo, en un aula, las que no son exclusivas ya que en ellas hay niños de familias indígenas y también criollas, porque comparten el territorio y el espacio. Se encuentran con un maestro y también con su docente indígena, el responsable de desarrollar su lengua materna. Los niños tienen clases de distintas áreas curriculares, pero también el desarrollo de su lengua originaria, qom, pilagá, wichí, que la realiza un MEMA”, explicó.
Expuso incluso que “un día de clases pueden pasar aprendiendo una educación bilingüe porque aprenden el español pero también su lengua materna”.
Evocó Aranda diciendo que “es una situación que nace con la demanda concreta de los primeros dirigentes recuperada la democracia comienzan los movimientos sociales a tener mayor participación, por supuesto a reclamar aquello que se nos había vedado en la dictadura. Uno de los sectores que emergen, son los indígenas, a partir de allí junto con el estado comienza un proceso para recuperar derechos sociales que habían sido negados”.
Destaca en este sentido señalando que “Formosa es pionera como estado pero también como participación de los pueblos. Con la Ley Integral del Aborigen, en el año 1984 se comienza a institucionalizar la atención específica de las poblaciones, recién en el año 2006 el Ministerio de Educación de la Nación lo adopta como política educativa”.
Tras aludir a las primeras escuelas que se fueron creando a fines de los 80, dijo que “hoy tenemos más de 300 unidades educativas en las distintas comunidades aborígenes, más de 160 salitas de jardín, más de 120 unidades primarias y 47 de nivel secundario. Eso nos da la pauta de la cobertura que tiene la educación en cada comunidad, para que los niños y adultos puedan tener un acceso a una educación de calidad”.
Ponderó que “en el Ministerio de Educación trabajan más de 500 docentes indígenas, en los tres niveles del sistema: hay en el nivel inicial que trabajan con maestras jardineras, forman una pareja pedagógica, hay docentes MEMA en el nivel primario que son responsables del proceso de aprendizaje de los niños y profesores de Lengua y Cultura, una innovación en la provincia, es una materia más que tienen”.
Incluso señaló que “son más de 300 alumnos que estudian en los institutos de formación docente, en el instituto universitario que tiene un sistema de becas exclusivo para los estudiantes indígenas o en la UNaF”, para finalizar señalando que “hay muchos jóvenes que se inclinan para cursar enfermería universitaria, también estudiantes de profesorados, ingenierías, hay una cobertura en cada una de las ofertas académicas”.
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