En momentos en que ayer a las 17 los bomberos y la policía intervenían en el incendio presuntamente intencional de un espacio del templo católico, un grupo de violentos atacó con tiros y piedras a la fuerza policial. Pedradas alcanzaron a un móvil de Canal 9 y su chofer resultó lesionado, al igual que dos uniformados. Vehículos de los bomberos y un patrullero terminaron dañados.
En medio de la emergencia, una lluvia de piedras cayó contra los policías, los bomberos y los equipos periodísticos apostados en el lugar, lo que tornó la situación en un caos generalizado, con el ruido de fondo de las detonaciones de armas de fuego. Luego, continuaron las corridas hacia un lado y otro, donde periodistas, bomberos y personal de Defensa Civil tuvieron que alejarse de la zona de riesgo.
Los efectivos policiales de la Seccional Quinta, a cargo del comisario Pablo Naya, debieron enfrentarse con un grupo integrado por más de 20 violentos, entre ellos mujeres, que arremetieron con todo tipo de proyectiles e incluso armas de fuego, precisaron fuentes policiales a Diario Patagónico.
FUEGO Y DESCONTROL
El incendio se originó a las 16:35 en un salón denominado “parabólico”, aledaño a la parroquia situada en el corazón de las 1008 Viviendas. Ese lugar habría sido usurpado por integrantes de la “Agrupación 1008” que lidera Daniel “Cacha” Rúa, el mismo que encabezó una protesta meses atrás en las puertas del municipio.
Integrantes de la “Agrupación 1008” con Rúa al frente habrían ocupado el lugar hace un tiempo, trasladando allí incluso un trailer. Ese espacio “lo habían tomado, era de la iglesia, y ellos lo habían usurpado, el señor Rúa con su gente”, denunció una de las colaboradoras de la institución religiosa. La mujer contó que en esa oportunidad, “estaba una camioneta de la (Seccional) Quinta cuando vinieron a usurpar y se metieron”.
El fuego que se produjo ayer en el predio de la parroquia arrasó con computadoras que le habían donado al templo y que estaban destinadas para dar un taller informático para los jóvenes del barrio.
Según la misma voluntaria, el conflicto con el predio de la parroquia comenzó hace dos años. “Esto es terreno de la iglesia. Por diez años estuvo en Provincia y después pasó al municipio que lo cedió a la Diócesis de Comodoro Rivadavia”, explicó.
El grupo de creyentes recordó que en ese galpón fue donde comenzó a funcionar la parroquia, donde se daba catequesis “con una mesita y una vela”.
Mientras la mujer relataba la situación, de repente comenzaron a llover piedras y a escucharse detonaciones de armas de fuego.
HERIDOS Y DETENIDOS
En esas circunstancias, los uniformados sacaron sus armas reglamentarias para intimidar a los inadaptados, mientras otros uniformados utilizaban armas antitumulto para repeler los ataques del grupo agresor. En medio de las corridas, resultaron heridos dos efectivos y un patrullero terminó destrozado.
También el equipo periodístico de Canal 9 padeció los violentos ataques. Los proyectiles rompieron la luneta de su móvil y lastimaron al chofer. En tanto, la policía detuvo como presuntos autores de los incidentes a Julio César Montecino, Yonathan Angel Guerrero, José Omar Zalzana y Cintia Evelyn Martínez, todos mayores de edad, se informó.
Al margen del incendio de la parroquia, hay que recordar que el 9 de diciembre de 2012 se produjo otro siniestro que también se presume que fue intencional. Arrasó con un salón de la Asociación Vecinal del barrio y todo su mobiliario.
Anoche el intendente Néstor Di Pierro se refirió al incremento de las situaciones de inseguridad que se registran en Comodoro Rivadavia, tras conocer los nuevos incidentes en las 1.008 Viviendas.
“Si nosotros, como Estado local, no ponemos orden y no le ganamos a quienes van en contra de las ordenanzas municipales, nunca vamos a alcanzar el reordenamiento de la ciudad para aquellos que quieren progresar”, subrayó.
En ese contexto, llamó a las autoridades judiciales a que “estén a la altura” de las acciones que llevan adelante los efectivos policiales y las áreas dependientes del municipio.
También consideró necesario que “para mejorar la situación de seguridad debemos sumar de 200 a 300 efectivos a la fuerza policial”.

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