Las palabras ("hay que matar a todos los que roban y listo") del mandatario generaron reacciones en el campo político, donde recordaron otras amenazas temerarias.
En medio de una andanada de críticas y cuestionamientos por sus declaraciones, el intendente de Villa Gobernador Gálvez, Pedro González, pidió públicamente disculpas por haber dicho que a los delincuentes "hay que matarlos a todos y listo". El mandatario reconoció que "fue un exabrupto, me fui de mambo", y relativizó sus palabras diciendo que "era un momento muy caliente, tenía a los familiares de una señora a la que mataron con un cuchillo. Tengo seis, siete robos por día, una muerte por semana. ¿Cómo paramos todo esto?", preguntó, e insistió, como lo había hecho el día anterior, con que lo "ayuden" a "defender a los buenos".
De esta manera, González volvió sobre sus palabras pronunciadas el jueves, cuando el ministro de Seguridad de la provincia, Raúl Lamberto, bajó a la populosa ciudad para entregar móviles policiales (concretamente dos motos, un automóvil y una camioneta), atendiendo a un pedido formulado por la misma Intendencia. Entonces, el mandatario se despachó con un razonamiento que dejó perplejo a más de uno: "¿Cuántos serán los que roban? ¿Veinte, treinta tipos? Y bueno, matémoslos a todos y listo".
Detrás de él, Lamberto escuchaba en silencio y no respondió al exabrupto. En cambio, fue el subsecretario de Seguridad Comunitaria de la provincia, Angel Ruani, quien salió ayer a aclarar que a los delincuentes se los combate "con el Código Penal Procesal y con las leyes. No creo de ninguna manera que matar a los delincuentes sea la forma de enfrentar las problemáticas sociales que vive nuestro país y nuestra ciudad. Sinceramente me parece que es paleolítico desde todas las esferas ideológicas". El funcionario bajó un poco el tenor de los dichos de González al afirmar "no hay que tomarlos al pie de la letra. En la historia política de la zona hubo un montón de declaraciones de este tipo del intendente González. Hay que ser prudente y cuidar que la violencia instalada en la sociedad tenga una limitación".
Críticas. Pero no fue sólo Ruani quien respondió al jefe político de Villa Gobernador Gálvez. Sus palabras generaron dentro mismo de la ciudad un debate que mereció la opinión de distintos referentes. En diálogo con LaCapital, el ex intendente Jorge Murabito confesó que le dio "vergüenza y tristeza, debimos dejar atrás hace tiempo este tipo de discurso", dijo, y advirtió que "a un año de gestión no se ve ninguna iniciativa ni acción en materia de seguridad ni de obras que ayuden a garantizarla". Para el ex mandatario, el exabrupto de González "es una estrategia mediática: dice las cosas en el momento y después sale a pedir disculpas cuando ya están dichas y surtieron su efecto".
Y fue más allá al reflexionar: "Más allá del perfil ideológico de González, ¿a quién le está pidiendo lo que pide? ¿al Estado? ¿Tenemos que esperar que el Estado salga a matar gente?", se preguntó, y recordó otros episodios, en los que el actual mandatario propuso tomar represalias por mano propia, como cuando "salió con bidones de nafta amenazando con prenderle fuego a los ocupantes de terrenos".
Desde el Concejo. Por su parte, el concejal del Frente Progresista Carlos Dolce ahondó en otra lectura, que tiene que ver son el efectismo que suelen tener estas declaraciones en cierto sector de la sociedad. "Lo que hizo González fue buscar el aplauso fácil, al proponer, como ya lo hizo en otras ocasiones, algo que ni él ni nadie va a hacer", le dijo a este diario.
Dolce recordó que luego de aquel acto, el intendente abrió las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante de la ciudad, en un acto donde "no aportó ninguna propuesta sobre el tema de la seguridad. Lo único que hizo fue leer un párrafo de la ordenanza que crea el departamento de Control Urbano Municipal, pero no especificó ni a quién designaron para el área, ni cuáles serán los fondos, ni de dónde saldrán”.
Convencido de que “no son veinte o treinta delincuentes, sino más”, y de que “el tema de la seguridad en esta ciudad es mucho más complejo”, el concejal pidió al jefe municipal que “al menos haga una autocrítica, teniendo en cuenta que ya estuvo a cargo del Ejecutivo, fue diputado nacional, presidente del Concejo y nuevamente intendente”. Y le espetó: “González pide ayuda, dice que necesita al Concejo para gobernar, pero lo cierto es que más de la mitad de los proyectos que aprobamos no se cumplen”.
“De oficio”. Otro concejal que salió al cruce de González fue Mariano Cabrol, del bloque 100 % Santafesino, quien afirmó que “algún juez tendría que actuar de oficio y citar a declarar al intendente por haber hecho públicamente una apología del crimen”. Cabrol también recordó otros episodios en los que el intendente formuló declaraciones temerarias, como el caso de los ocupantes de terrenos o del conflicto con los municipales. “Incluso, a mí mismo me hicieron sacar carteles de propaganda política a punta de pistola”, contó. Y se mostró convencido de que “mucha gente no le contesta porque le tiene miedo; incluso, me atrevo a decir que desde la misma oposición hay gente que prefiere llamarse a silencio”. Cabrol consideró también que los exabruptos del mandatario buscan un efecto efímero en la población, pero no minimizó en absoluto los dichos de González.
Más allá del debate, fue el mismo intendente quien salió a pedir disculpas. Y se defendió: “Ahora todos salieron por lo que dijo Pedro González, pero ¿qué hacemos con la gente a la que le mataron algún ser querido?”, se preguntó. Y recordó que hace poco llamó a “seis o siete padres de chicos que andan en delitos y los puse a trabajar con un sueldo de 2.500 pesos, y el martes estaban asaltando de nuevo”, le dijo a LT8. Y remató: “Mi deber es defender a la gente buena para que pueda caminar libremente y no sea perseguida por una bandita. Es verdad, se me saltó la cadena”, admitió sobre sus dichos, y aclaró que su pedido es “siempre dentro del marco de la ley”.

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