El diario La Voz del Chaco le respondió al Ejecutivo, en donde hubo acusaciones por una nota publicada el día domingo 24. La nota se denomina: "El deber de informar". La intimación realizada por el Ejecutivo estuvo a cargo del asesor General de la provincia, Miguel Garrido.
La Voz del Chaco ha sido, desde su fundación, una empresa periodística decidida a jugar cada día un rol preponderante en la democracia para asegurar el respeto y la plena vigencia de las libertades individuales y de los derechos fundamentales de los seres humanos, a partir del uso de una herramienta esencial como es la libertad de expresión. En este momento histórico, este factor es una luz guía en las voluntades constructivas como -a la vez- no representa una amenaza permanente a las personas si cumple con el deber de informar.
Desde esta noción, el derecho a la libertad de expresión es esencial para el desarrollo del conocimiento y del entendimiento entre los miembros de una comunidad y entre las comunidades que hacen a una nación. De la misma manera que cualquier obstáculo contra el libre debate de ideas y opiniones es una llaga en la construcción de una sociedad más transparente y participativa, es decir una sociedad más justa.
En la noche del domingo pasado, el gobierno del Chaco emitió un comunicado a través de su Dirección de Prensa en el cual se acusó a La Voz de «falta de responsabilidad ciudadana», por la publicación de una noticia referida a un operativo policial cuyas repercusiones aún no se pueden calcular, ya que se trataría de un golpe de enorme importancia contra el narcotráfico. Frente a ello, es necesario asegurar ante la sociedad chaqueña el cuidado que se puso en el manejo de la información, incluso cuidando datos que se han preservado en función de una necesaria corroboración. Sin embargo, resulta necesario manifestar que un gobierno con cabal base democrática no debe reaccionar con virulencia contra este diario. El gobernador Juan Carlos Bacileff Ivanoff tiene claros antecedentes como defensor de las instituciones republicanas y, como profesional del Derecho, sabe los límites claros que la Constitución ampara para proteger la fuente de los profesionales del periodismo. No caben dudas que el primer mandatario chaqueño es un profundo conocedor en la materia, por ello seguramente la reacción será analizada.
Esta empresa va a defender el desempeño de los periodistas que intervinieron en el artículo publicado en nuestra edición del domingo 24 y va a sostener en los foros que sean necesarios la impostergable lucha por la libertad de expresión que -entiéndase bien- no es una concesión del Estado, sino un derecho fundamental y sustento primordial del estado de derecho. De igual manera, se habrá de enfrentar al peligro que supone la censura previa, como clara interferencia o como imposición, porque si no lo hiciera terminaría por vaciar el sentido mismo de la existencia de La Voz del Chaco como expresión democrática con opinión propia. El diario tiene el deber de informar con seriedad como lo hace desde hace catorce años ya que el derecho del ciudadano es estar atento a lo que sucede en su provincia.
Finalmente, se hace necesario llamar a la reflexión reconociendo que este diario ha marcado una impronta de respeto por las personas y las instituciones. Ningún periodista de este medio se permitió jamás (como sí lo hicieron comunicadores radiales, por ejemplo) el insulto para gobernadores, intendentes o diputados; tampoco se ha amenazado o desafiado a peleas callejeras. Algunos de los que sí eligieron ese camino nunca recibieron una réplica pública acorde con los insultos proferidos. Tampoco es este un diario que haya querido marcar la agenda de los gobiernos de esta provincia.
Con un criterio tenaz y vigoroso para defender la libertad de expresión, La Voz del chaco se ha manejado siempre desde el respeto y va a seguir defendiendo su derecho a recibir un trato acorde a su trayectoria.

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