El Ministerio de Medio Ambiente, a cargo de la Lic. Daiana Hissa, en el marco del Tratado de Paz entre Progreso y Medio Ambiente, continúa trabajando en la prevención de la contaminación ambiental fortaleciendo los controles a través de auditorías ambientales.
Durante el mes de Julio de 2011, el Ministerio de Medio Ambiente, controló 22 industrias instaladas en el territorio provincial e inscriptas en el Registro Provincial de Generadores, Transportistas y Operadores de Residuos Peligrosos. Se inspeccionaron empresas de rubros variados, entre los cuales puede mencionarse: canteras, químicas, metalúrgicas, estaciones de servicios, frigoríficos, entre otros.
Los técnicos a cargo de las auditorias fiscalizaron el grado de cumplimiento a la ley provincial de Residuos Peligrosos, verificando la existencia de la documentación correspondiente y realizando los recorridos de rutina por las Plantas de producción, a fin de corroborar su adecuación con las especificaciones técnicas de seguridad ambiental que establece la normativa ambiental vigente, labrándose las correspondientes actas de inspección que luego son evaluadas y confrontadas con la normativa ambiental por los abogados del Programa.
No obstante los controles de rutina, es importante destacar que otra de las metas establecidas en el Tratado de Paz entre Progreso y Medio Ambiente como así también por la normativa ambiental aplicable a la gestión de este tipo de residuos, es reducir la cantidad de los residuos que se generan; promover la utilización y transferencia de tecnologías limpias, y adecuadas para la preservación ambiental y el desarrollo sustentable. En esta línea, el Ministerio de Medio Ambiente, está impulsando la producción limpia, a través del Proyecto Competitividad y Medio Ambiente con el objetivo de contribuir a que las industrias mejoren su desempeño ambiental, sus prácticas industriales desde una perspectiva competitiva y se adecuen progresivamente al marco regulatorio ambiental vigente.
Cualquier elemento, sustancia u objeto en estado sólido, semisólido, líquido o gaseoso, obtenido como resultado de un proceso industrial, por la realización de una actividad de servicio, o por estar relacionado directa o indirectamente con la actividad, incluyendo eventuales emergencias o accidentes deben ser gestionados en forma integral por parte de su poseedor o generador conforme la normativa para evitar daños al ambiente y a la salud humana.
De ahí, el importante rol que cumple el Estado en controlar que la gestión integral, que comprende las etapas de generación, manejo, almacenamiento, transporte, tratamiento o disposición final de estos residuos, que reducen o eliminan los niveles de riesgo en cuanto a su peligrosidad, toxicidad o nocividad, sean cumplimentados por parte de sus responsables conforme las medidas de seguridad ambiental que establece la norma a fin de garantizar la preservación ambiental y la calidad de vida de la población.

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