Mediante una carta abierta, Castells pide al gobernador “diálogo y tolerancia”

Mediante una carta abierta, Castells pide al gobernador “diálogo y tolerancia”
El titular del Movimiento Independiente Justicia y Dignidad, Raúl Castells, pidió al gobernador Juan Carlos Bacileff Ivanoff que piense “en una convivencia democrática, con diálogo y tolerancia”, y que “no empuje a la muerte, a la guerra civil en el Chaco”.
A través de una “Carta Abierta al Gobernador”, Castells expone:

“Hace 10 años que estoy en el Chaco, desde que el gobierno de Nikisch me metió preso. Y me quedó mucho eso de quien pisa una huella de un toba no se va más, y siento como mío el final de un poema de Luis Landriscina que ‘aunque casi gringo, yo amo tanto a mi Chaco’”.

Tenemos una universidad propia en 71 localidades de la provincia, 27 de ellas con edificios propios, sin aportes del Estado, con 14.000 estudiantes. De lejos, la mayor unidad educativa de la provincia. Tenemos cooperativas de todo tipo y somos el quinto partido político en cantidad de votos y militantes.

Raúl Castells fustigó la política que despliega el gobernador Bacileff Ivanoff con los movimientos sociales y le pidió “diálogo y tolerancia”.

A nosotros no nos puede decir “atorrantes” o “ladrones”, porque está a la vista todo lo hecho sin ayuda de ustedes. Y vivimos en una casa que no es mía, en calle 28 y 69 de Sáenz Peña, de tierra y a 30 cuadras del centro.

Quería contarle que me quedé en el Chaco por el clima democrático, de tolerancia y convivencia, y hasta a un barrio de San Martín el Concejo Deliberante de esa localidad le puso mi nombre y apellido por Ordenanza Nº 4.636, cuando ni siquiera conozco a ninguno de ellos.

Y ver ahora su gobierno que atiende a cualquier millonario pero se niega a hacerlo con cualquier comprovinciano pobre, cuando la represión actúa indiscriminadamente, atacando a los pueblos originarios en Pampa del Indio, hasta reprimir familias que se acercan a la casa de gobierno de Resistencia.

Me quedó grabada en mis retinas y oídos la desesperación y el llanto de una nena de unos 10 años que la TV mostraba cuando la policía “gaseaba” y tiraba balas de goma en la Plaza 25 de Mayo.

Años decía yo: “El Chaco no es Formosa” por esa convivencia democrática, y hoy gobernador, nuestra provincia superó el feudalismo, el autoritarismo y la corrupción formoseña.

Con mucha liviandad se usa el calificativo de “nazi” o “fascista”, pero la definición científica corresponde a quien usa métodos de guerra civil para reprimir a sus conciudadanos y expresa un profundo odio de clase o racial contra los otros.

Usted reúne los dos requisitos para ser calificado de nazi o fascista. Pero usted está equivocado gobernador. No hay lugar en la Argentina ni en el mundo para el nazismo o el fascismo. Los días de Hitler o Videla quedaron sepultados en el basurero de la historia.

Me llama la atención que ataca a todos los movimientos sociales. Pero ¿por qué no dijo nunca nada de Schoklender y la Fundación Madres de Plaza de Mayo? ¿No se enteró que facturaban viviendas de 50 metros cuadrados con paredes de telgopor entre otras anomalías a 100 mil dólares? ¿Por qué no se pronuncia sobre los procesos a los militares asesinos de Margarita Belén? ¿No se enteró de las cosas que hacía el exvicegobernador Pibernus? ¿Cómo es que a esa gente jamás la vio como “atorrantes” y “ladrones”?

No sea zonzo gobernador: Usted tiene sus años y yo también, y ninguno de los dos nació con 3 testículos. No empuje a la muerte, a la guerra civil en el Chaco. Decía Borges que “la inteligencia humana es limitada pero la estupidez no tiene límites”.

Pare gobernador, no hay lugar para un Chaco nazi. Ver otra vez la dictadura del 76 repetida en 2014 ya es demasiado. Me tocó ver el Golpe de Estado del general Onganía en 1966; en 1973 vi en Chile el golpe de Pinochet contra Salvador Allende; viví toda la dictadura del 76 al 83.

Ya tengo 60 años y estoy enfermo en mi lugar en el mundo, que es Chaco, y quise escribirle esta carta abierta para contarle que en los años 70 el líder de los palestinos, Yasser Arafat, fue a la Asamblea de la ONU y, dirigiéndose a Israel y Estados Unidos, les mostró un laurel como símbolo de paz y un fusil como símbolo de guerra, y les dejó que ellos eligieran qué querían.

Respetuosamente gobernador, usted está empujando al enfrentamiento violento en el Chaco. Por qué no piensa si no es mejor la convivencia democrática, el diálogo y la tolerancia.

Soy presidente de un partido nacional, así reconocido por el Estado, y dirijo una Universidad en 18 provincias, con 30.000 estudiantes, pero usted me hace sentir como Miguel de Unamuno cuando un general franquista gritó en su Universidad de Salamanca “¡Viva la muerte!”

Por eso apelo a usted que pare, que reflexione, que no actúe como un gringo nazi e ignorante, que no empuje a que se llenen las calles del Chaco de sangre de este pueblo, sean civiles o policías.

Quisiera vivir en paz los años que me quedan en el Chaco, y hacer decenas de lugares donde millares de jóvenes chaqueños puedan cursar gratuitamente estudios superiores. Ya sabe dónde vivo, si quiere puede matarme cuando quiera, pero le doy mi palabra de honor: el Chaco jamás será la capital del nazismo”.

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