A mediados de diciembre habilitarían el lago del parque Salta

A mediados de diciembre habilitarían el lago del parque Salta

El nivel de agua en el que habitan en este momento los peces y patos del lago del parque los pone en riesgo.

Mejoras en el cableado subterráneo demoran la obra.

El lago no se vaciaba desde 2002. La curiosidad en este caso no podría matar a nadie, por eso son muchos quienes detienen su tránsito por el parque San Martín para espiar entre las rendijas de malla geotextil y los palos con que está cercado el lago desde hace dos meses. "Quería ver dónde estaban los patos porque salió en los medios que fueron muriendo todos", le dijo a El Tribuno Víctor Farfán. Yésica Morales pasaba con su hijo Teo y lo dejó que satisficiera su ansiedad infantil y levantara el tejido para meter la cabeza. "Ya por lo menos no hay ese olor a podrido. Me acuerdo de que hace unos años sacaron de acá cocinas, bicicletas, heladeras...", cuenta. Desde 2002 que no se vaciaba el lago del parque San Martín y ahora los salteños deberán esperar quince días más para pasear en bote o reposar a la orilla del espejo de agua. Según Gustavo Serralta, coordinador de la Unidad de Seguimiento y Control de Gestión de la Municipalidad, los trabajos de acondicionamiento de las redes de energía eléctrica ubicadas en el interior del lago dilataron los plazos de entrega de las obras. Pero estas mejoras se completarán mañana. "Se aprovechó que se retiró el sedimento para hacer el cambio de los cables que van de las islas a la fuente. También se pusieron nuevos plafones y focos. Asimismo se instalaron cinco bombas nuevas que largan los chorros que mantienen el agua en movimiento y oxigenados a los peces", especificó Serralta. Añadió que hace dos semanas reforzaron la seguridad porque de noche entraron vándalos que rompieron la tela y algunas lámparas. Ahora cuatro personas custodian sobre todo el tablero eléctrico y la bomba en el sector oeste, para evitar que la gente ingrese y se electrocute.

En ese tramo se encuentran los peces, las tortugas, los patos y gansos, en agua que se recambia permanentemente. El lunes próximo es posible que se inicie el llenado del sector este, de donde se removieron 40 cm de sedimentos. El lago se completa con 1,5 millones de metros cúbicos de agua y que se alcancen los niveles de agua requeridos insumirá diez días. Cuando se completen 50 cm de agua y se empareje el nivel de ambos sectores, se elevará la compuerta para que pasen los peces. El traslado de la fauna que habita el lago de un sector a otro y la sobrevida de los animales generó controversia en los medios de comunicación y preocupó a los proteccionistas. Sobre todo porque a mediados de este mes 20 patos aparecieron muertos. Según explicó a El Tribuno el director de Zoonosis, David Ferri, murieron 24 carpas y 16 pejerreyes. Algunos por la manipulación al llevarlos de un sector del lago al otro y a otros, dado el bajo nivel de agua en que viven, los golpeó el granizo. Añadió que los peces son más de 700 y pesan de 8 a 10 kilos cada uno, y que al no tener predadores naturales en ese ambiente se vuelven longevos. No corren igual suerte los patos y gansos, que durante este tiempo estuvieron expuestos a depredadores, como perros que ingresaron al lago, o salieron a la vereda, donde fueron capturados. "Los peces se estresaron mucho porque es una práctica antinatural el hecho de capturarlos y manejarlos manualmente. Se calculaba que iban a morir unos cien, pero no sucedió", sintetizó Ferri.

Los peces tienen respiración branquial por ello al retirarse el sedimento se les ampliará la capacidad de aspirar aire. "Esto también se hizo porque se vieron restos de aceite y detergente en la superficie del lago y espero que la gente no tenga la maldad de tirar sustancias en el lago porque pone en riesgo la vida de la fauna", evaluó Ferri. También destacó que patos criollos y gansos se encuentran bajo supervisión veterinaria. "Se observa que se desenvuelvan normalmente, que acicalen sus plumas y se alimenten. Se les da de comer dos veces al día alfalfa y maíz o mezcla para aves", especificó.

Gustavo Serralta aportó que en 2002 los peces, patos y tortugas que allí moraban fueron llevados en camiones tanque hacia una laguna. Como no pudo evitarse la manipulación excesiva de los animales se perdieron muchos en el camino. Por ello el objetivo esta vez era que se mantuvieran en su hábitat natural.

Comentá la nota