La flamante planta de ósmosis deja de funcionar constantemente culpa de las altas y bajas de tensión.
Más allá de la finalización de los trabajos y la definitiva puesta en marcha de dos de los tres módulos de la flamante planta de ósmosis inversa en Médanos, la provisión de agua para la cabecera de Villarino encuentra en la actualidad un nuevo problema: la constante oscilación de la energía eléctrica en esta ciudad, que provoca que las bombas dejen de funcionar y no lleven el líquido elemento a los hogares.
“Tenemos una planta de agua que no tiene libre funcionamiento, y que está supeditada al nivel de tensión que entregue EDES. Y este, de acuerdo a lo que dice la gente del Spar, es el único lugar del país donde ocurre”, reconoce el secretario de Obras Públicas de Villarino, Diego Alesiani.
Según el funcionario, la fluctuación de los niveles de tensión en Médanos es un problema de larga data que volvió a estar sobre el tapete, luego de que un pico de tensión quemara en dos ocasiones al sistema eléctrico de la planta recientemente puesta en funcionamiento, dejando nuevamente sin agua a la población.
"Hemos registrado picos de tensión (trifásica) de 350 y de hasta 490 volts, cuando el sistema funciona con 380. Además, al ser una aparatología tan sensible -el equipo posee un costo aproximado de 300 mil dólares-, tiene un margen muy acotado en cuanto a la oscilación soportada de tensión", asegura.
Para evitar inconvenientes futuros, se sumó una nueva protección al sistema: ante cada fluctuación eléctrica por encima -o por debajo- de lo permitido, el sistema se corta y es necesario reiniciarlo manualmente. El sistema de seguridad anterior detenía el funcionamiento de la maquinaria y volvía a arrancar, sin tener en cuenta si la tensión se había normalizado.
"Es decir, mientras tenemos tensión normal, también tenemos agua", finalizó.
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