Un estudio de la Universidad de Rio Negro demuestra que una amplia mayoría de ciudadanos rionegrinos está de acuerdo con bajar la edad de imputabilidad de menores que cometan delitos. El relevamiento se realizó en tres de las principales ciudades.
Sobre este último punto, siete de cada 10 consultados coincidieron en afirmar que los menores de edad condenados por delitos deben cumplir la totalidad de la pena impuesta por la justicia.
El estudio se realizó en las ciudades de Viedma, General Roca y Bariloche, con muestras representativas de 600 casos en cada localidad.
El resumen de este estudio, realizado a través del Instituto de Estudios de Políticas Públicas, Programa de Estudios de Subjetividad Colectiva de la UNRN, señala lo siguiente:
Continuando con el relevamiento de la percepción social de temas coyunturales que registra el público de la provincia de Río Negro, la Universidad Nacional de Río Negro, a través de su Programa de Estudios de Subjetividad Colectiva ha indagado el grado de acuerdo con la baja de edad de imputabilidad criminal para menores de 18 años.
El estudio se llevó a cabo en las ciudades de Viedma, Gral. Roca y San Carlos de Bariloche con tres muestras representativas de 600 casos cada una. Las mismas respetan las proporciones de Género, Nivel Socio Económico y Rango de Edad que componen la población adulta de cada una de las localidades.
Las tres registran un nivel muy alto de acuerdo con la baja de edad de imputabilidad a 14 años que supera el 50%. Viedma sin embargo es la que registra un mayor desacuerdo, aunque el nivel de acuerdo supera significativamente la mitad de la población.
San Carlos de Bariloche se ubica en el otro extremo siendo, de las tres ciudades, la que acuerda con mayor frecuencia. Entre los habitantes de la ciudad andina casi siete de cada diez consultados consideran que la edad de imputabilidad debe ser los catorce años.
General Roca registra un valor similar aunque ligeramente inferior aunque la diferencia con la anterior no resulta estadísticamente significativa.
Respecto del grado de acuerdo con que los delincuentes menores de edad deben ser juzgados como adultos (y debe señalarse que la pregunta no menciona edad porque sólo tiende a medir el grado de demanda de rigor judicial), las tres localidades registran grados de acuerdo muy altos y muy similares con diferencias que no son estadísticamente significativas.
Por último, el acuerdo con el rigor en el cumplimiento de las penas supera el grado de acuerdo con las otras dos proposiciones y muestra un altísimo grado de homogeneidad entre las tres localidades. Prácticamente en todas, siete de cada diez consultados considera que los menores, hallados culpables de un delito deben cumplir la totalidad de la pena impuesta.
En términos generales podría parecer entonces que existe en la provincia una percepción hegemónica respecto de estas tres dimensiones de la problemática judicial en relación a los menores.
Sin embargo esto resulta diferente cuando se analizan las frecuencias de respuestas según nivel socio económico al interior de cada localidad y se compara, además, cada segmento entre localidades.
En las tres localidades existe una fuerte correlación entre NSE y grado de acuerdo. Es decir que éste aumenta a medida que disminuye el poder adquisitivo del consultado y muestra un dato que se verifica siempre que se hacen estudios sobre alguna dimensión del fenómeno de la inseguridad en cualquier localidad del país: los más preocupados por la inseguridad son los sectores de menores recursos.
En Viedma, mientras que la población total registra un 58.6% de acuerdo con la baja de edad de imputabilidad, la clase alta solo acuerda en el 38.8% de las consultas, la clase media lo hace en el 59% y la baja en el 61.2%. Es decir que entre los miembros de la clase alta viedmense más de la mitad de sus miembros no concuerdan con la baja de edad de imputabilidad.
En Bariloche, en tanto, también se verifica, y con mayor fuerza, la correlación que mencionamos arriba pero su clase alta concuerda con la baja de edad en el 54.3% de los casos; casi un 50% más que en Viedma.
General Roca, por último, se verifica también la correlación mencionada, aunque más débil y con valores similares a los registrados en S. C. de Bariloche.
Comparativamente, la clase alta de Viedma es la que menos acuerda con la baja de edad mientras que la clase alta de S.C. de Bariloche es la que más acuerda. Y es también en esta localidad donde la clase baja registra su mayor frecuencia de acuerdo.
Esta diferencia entre niveles de acuerdo podría estar indicando que el impacto de la delincuencia juvenil en la ciudad andina es significativamente mayor que en las otras ciudades e, inversamente, lo es menos en la Capital Provincial.
En cuanto a la demanda de rigor judicial, Viedma registra la misma correlación entre demanda y NSE que en relación a la baja de edad de imputabilidad; la que menos lo demanda es el nivel de mayor poder adquisitivo y la que lo hace en mayor proporción es la compuesta por los sectores de menores recursos.
En S. C. de Bariloche, nuevamente los miembros de la clase alta que consideran que no hay diferencias de edad para juzgar delitos graves, superan la mitad del segmento y es, de las tres localidades, donde se registra el mayor grado de acuerdo en ese nivel socio económico.
Roca muestra a su clase media con el mayor nivel de demanda, en ese segmento, de las tres y también registra valores apenas inferiores a los de S.C. de Bariloche en su segmento de mayor poder adquisitivo
Por último, lo que podríamos llamar “demanda de rigor penal” la ciudad de Viedma, que en las otras dos dimensiones aparece como la menos demandante, es la que registra, entre los miembros de la clase más alta, el mayor nivel de demanda de las tres. También entre los consultados del segmento de menor poder adquisitivo es Viedma la que registra el mayor nivel de adhesión a la idea de una ejecución penal rigurosa. Esto resulta coherente con lo señalado antes respecto de la comparación entre poblaciones totales de las localidades medidas. Viedma es la que más rigor penal demanda de las tres.
En S.C. de Bariloche, si bien con valores muy cercanos a los registrados en las otras dos localidades, los miembros de la clase media resultan los mas demandantes respecto de sus pares de las otras dos localidades.
General. Roca, por último, y coherentemente con lo registrado a nivel de la población general, es donde los tres niveles socio económicos registra los menores niveles de demanda respecto de las otras dos localidades.
En resumen, S.C. de Bariloche es la localidad donde el nivel de acuerdo para bajar la edad de imputabilidad es mayor y Viedma el menor. Pero debe señalarse que en las tres este acuerdo supera ampliamente a la mitad de la población.
Respecto del rigor judicial, es decir que cualquier delincuente, independientemente de su edad sea en el caso de delitos graves, juzgado como adulto, es parejo a nivel de la población general en las tres localidades.
Y, respecto del rigor penal, Viedma es la ciudad que lo demanda con mayor frecuencia; Gral. Roca la que lo demanda menos. En las tres localidades ronda el 70% de los consultados.
Considerado por niveles socio económico la baja de la edad de imputabilidad encuentra entre los miembros de la clase alta de Viedma su menor nivel de adhesión y su mayor nivel de rechazo de todos los segmentos de las tres localidades y es el único caso donde este supera significativamente el 50%. A su vez, S.C. de Bariloche es donde el nivel de acuerdo encuentra su mayor frecuencia en los tres segmentos comparados con las otras dos localidades.
Quizás como expresión de una diferencia significativa en la percepción social, es también en Viedma donde los miembros de la clase alta registran menos adhesión a una política de rigor judicial y al mismo tiempo es la localidad donde los miembros de la clase baja demandan ese rigor que entre sus pares sociales de las otras dos localidades. Parecería así un alto grado de desacuerdo en términos de segmentos sociales. Mientras que en esta ciudad el 51% de los miembros de la clase alta no está de acuerdo con que los menores que comenten delitos graves sean juzgados como adultos; el 70% de los miembros de la clase baja si lo están.
Este dato coincide con los hallados en estudios anteriores: Viedma es, de las tres localidades la que presenta una interpretación más fragmentada al interior de su imaginario colectivo.
Por último, en este punto, S.C. de Bariloche y Gral. Roca, con diferencias que no son estadísticamente significativas, muestran a sus tres segmentos de NSE con niveles de acuerdo superiores al 50% cuando consideran que la justicia debe ser ciega respecto de la edad del delincuente.
En cuanto al rigor penal, es decir a que si los delincuentes menores de edad deben o no cumplir la totalidad de la pena impuesta, el grado de adhesión de las tres localidades, en tanto sus niveles socio económicos es rotundo. El segmento que menor adhesión registra el de la clase alta de Gral. Roca. Entre estos el 63% considera que aquellos deben cumplir la totalidad de la pena impuesta. Todos los otros segmentos de nivel socio económico de las tres localidades registran niveles superiores; siendo la clase baja de Viedma donde se registra el mayor con un 72.5% de acuerdo".
Sobre este último punto, siete de cada 10 consultados coincidieron en afirmar que los menores de edad condenados por delitos deben cumplir la totalidad de la pena impuesta por la justicia.
El estudio se realizó en las ciudades de Viedma, General Roca y Bariloche, con muestras representativas de 600 casos en cada localidad.
El resumen de este estudio, realizado a través del Instituto de Estudios de Políticas Públicas, Programa de Estudios de Subjetividad Colectiva de la UNRN, señala lo siguiente:
Continuando con el relevamiento de la percepción social de temas coyunturales que registra el público de la provincia de Río Negro, la Universidad Nacional de Río Negro, a través de su Programa de Estudios de Subjetividad Colectiva ha indagado el grado de acuerdo con la baja de edad de imputabilidad criminal para menores de 18 años.
El estudio se llevó a cabo en las ciudades de Viedma, Gral. Roca y San Carlos de Bariloche con tres muestras representativas de 600 casos cada una. Las mismas respetan las proporciones de Género, Nivel Socio Económico y Rango de Edad que componen la población adulta de cada una de las localidades.
Las tres registran un nivel muy alto de acuerdo con la baja de edad de imputabilidad a 14 años que supera el 50%. Viedma sin embargo es la que registra un mayor desacuerdo, aunque el nivel de acuerdo supera significativamente la mitad de la población.
San Carlos de Bariloche se ubica en el otro extremo siendo, de las tres ciudades, la que acuerda con mayor frecuencia. Entre los habitantes de la ciudad andina casi siete de cada diez consultados consideran que la edad de imputabilidad debe ser los catorce años.
General Roca registra un valor similar aunque ligeramente inferior aunque la diferencia con la anterior no resulta estadísticamente significativa.
Respecto del grado de acuerdo con que los delincuentes menores de edad deben ser juzgados como adultos (y debe señalarse que la pregunta no menciona edad porque sólo tiende a medir el grado de demanda de rigor judicial), las tres localidades registran grados de acuerdo muy altos y muy similares con diferencias que no son estadísticamente significativas.
Por último, el acuerdo con el rigor en el cumplimiento de las penas supera el grado de acuerdo con las otras dos proposiciones y muestra un altísimo grado de homogeneidad entre las tres localidades. Prácticamente en todas, siete de cada diez consultados considera que los menores, hallados culpables de un delito deben cumplir la totalidad de la pena impuesta.
En términos generales podría parecer entonces que existe en la provincia una percepción hegemónica respecto de estas tres dimensiones de la problemática judicial en relación a los menores.
Sin embargo esto resulta diferente cuando se analizan las frecuencias de respuestas según nivel socio económico al interior de cada localidad y se compara, además, cada segmento entre localidades.
En las tres localidades existe una fuerte correlación entre NSE y grado de acuerdo. Es decir que éste aumenta a medida que disminuye el poder adquisitivo del consultado y muestra un dato que se verifica siempre que se hacen estudios sobre alguna dimensión del fenómeno de la inseguridad en cualquier localidad del país: los más preocupados por la inseguridad son los sectores de menores recursos.
En Viedma, mientras que la población total registra un 58.6% de acuerdo con la baja de edad de imputabilidad, la clase alta solo acuerda en el 38.8% de las consultas, la clase media lo hace en el 59% y la baja en el 61.2%. Es decir que entre los miembros de la clase alta viedmense más de la mitad de sus miembros no concuerdan con la baja de edad de imputabilidad.
En Bariloche, en tanto, también se verifica, y con mayor fuerza, la correlación que mencionamos arriba pero su clase alta concuerda con la baja de edad en el 54.3% de los casos; casi un 50% más que en Viedma.
General Roca, por último, se verifica también la correlación mencionada, aunque más débil y con valores similares a los registrados en S. C. de Bariloche.
Comparativamente, la clase alta de Viedma es la que menos acuerda con la baja de edad mientras que la clase alta de S.C. de Bariloche es la que más acuerda. Y es también en esta localidad donde la clase baja registra su mayor frecuencia de acuerdo.
Esta diferencia entre niveles de acuerdo podría estar indicando que el impacto de la delincuencia juvenil en la ciudad andina es significativamente mayor que en las otras ciudades e, inversamente, lo es menos en la Capital Provincial.
En cuanto a la demanda de rigor judicial, Viedma registra la misma correlación entre demanda y NSE que en relación a la baja de edad de imputabilidad; la que menos lo demanda es el nivel de mayor poder adquisitivo y la que lo hace en mayor proporción es la compuesta por los sectores de menores recursos.
En S. C. de Bariloche, nuevamente los miembros de la clase alta que consideran que no hay diferencias de edad para juzgar delitos graves, superan la mitad del segmento y es, de las tres localidades, donde se registra el mayor grado de acuerdo en ese nivel socio económico.
Roca muestra a su clase media con el mayor nivel de demanda, en ese segmento, de las tres y también registra valores apenas inferiores a los de S.C. de Bariloche en su segmento de mayor poder adquisitivo.
Por último, lo que podríamos llamar “demanda de rigor penal” la ciudad de Viedma, que en las otras dos dimensiones aparece como la menos demandante, es la que registra, entre los miembros de la clase más alta, el mayor nivel de demanda de las tres. También entre los consultados del segmento de menor poder adquisitivo es Viedma la que registra el mayor nivel de adhesión a la idea de una ejecución penal rigurosa. Esto resulta coherente con lo señalado antes respecto de la comparación entre poblaciones totales de las localidades medidas. Viedma es la que más rigor penal demanda de las tres.
En S.C. de Bariloche, si bien con valores muy cercanos a los registrados en las otras dos localidades, los miembros de la clase media resultan los mas demandantes respecto de sus pares de las otras dos localidades.
General. Roca, por último, y coherentemente con lo registrado a nivel de la población general, es donde los tres niveles socio económicos registra los menores niveles de demanda respecto de las otras dos localidades.
En resumen, S.C. de Bariloche es la localidad donde el nivel de acuerdo para bajar la edad de imputabilidad es mayor y Viedma el menor. Pero debe señalarse que en las tres este acuerdo supera ampliamente a la mitad de la población.
Respecto del rigor judicial, es decir que cualquier delincuente, independientemente de su edad sea en el caso de delitos graves, juzgado como adulto, es parejo a nivel de la población general en las tres localidades.
Y, respecto del rigor penal, Viedma es la ciudad que lo demanda con mayor frecuencia; Gral. Roca la que lo demanda menos. En las tres localidades ronda el 70% de los consultados.
Considerado por niveles socio económico la baja de la edad de imputabilidad encuentra entre los miembros de la clase alta de Viedma su menor nivel de adhesión y su mayor nivel de rechazo de todos los segmentos de las tres localidades y es el único caso donde este supera significativamente el 50%. A su vez, S.C. de Bariloche es donde el nivel de acuerdo encuentra su mayor frecuencia en los tres segmentos comparados con las otras dos localidades.
Quizás como expresión de una diferencia significativa en la percepción social, es también en Viedma donde los miembros de la clase alta registran menos adhesión a una política de rigor judicial y al mismo tiempo es la localidad donde los miembros de la clase baja demandan ese rigor que entre sus pares sociales de las otras dos localidades. Parecería así un alto grado de desacuerdo en términos de segmentos sociales. Mientras que en esta ciudad el 51% de los miembros de la clase alta no está de acuerdo con que los menores que comenten delitos graves sean juzgados como adultos; el 70% de los miembros de la clase baja si lo están.
Este dato coincide con los hallados en estudios anteriores: Viedma es, de las tres localidades la que presenta una interpretación más fragmentada al interior de su imaginario colectivo.
Por último, en este punto, S.C. de Bariloche y Gral. Roca, con diferencias que no son estadísticamente significativas, muestran a sus tres segmentos de NSE con niveles de acuerdo superiores al 50% cuando consideran que la justicia debe ser ciega respecto de la edad del delincuente.
En cuanto al rigor penal, es decir a que si los delincuentes menores de edad deben o no cumplir la totalidad de la pena impuesta, el grado de adhesión de las tres localidades, en tanto sus niveles socio económicos es rotundo. El segmento que menor adhesión registra el de la clase alta de Gral. Roca. Entre estos el 63% considera que aquellos deben cumplir la totalidad de la pena impuesta. Todos los otros segmentos de nivel socio económico de las tres localidades registran niveles superiores; siendo la clase baja de Viedma donde se registra el mayor con un 72.5% de acuerdo".
Comentá la nota