Por mayoría, el Concejo rechazó modificar estatutos de Urbano

Por mayoría, el Concejo rechazó modificar estatutos de Urbano
La empresa de colectivos Urbano continuará siendo una Sociedad del Estado y sus empleados no pasarán a depender directamente de la órbita municipal. Los dos decretos que había enviado el intendente José Córdoba para su aprobación en el Concejo Deliberante fueron rechazados por mayoría en la maratónica sesión del viernes que se extendió casi hasta la medianoche.
Los votos de Manuel Aybar y Juan Domingo Cabrera, ambos del FVS ligados al jefe comunal, fueron insuficientes para contrarrestar la postura que desde hace varias semanas venían anticipando los radicales Juan Acuña Kunz y Víctor Chamorro, a quienes se alió en la coyuntura el presidente del cuerpo, Juan José Naves, referente del vicegobernador y ex jefe comunal, Fernando Cotillo.

La decisión mayoritaria fue celebrada con aplausos y gritos de gran parte de los aproximadamente 60 choferes y otros empleados de Urbano que desde las 9:30 de la mañana estuvieron en el recinto de la sesión, fijada en la sede vecinal del barrio Perito Moreno.

Ahora resulta impredecible conocer la nueva estrategia que podría adoptar el intendente para el funcionamiento de la empresa que fue creada por su antecesor. Desde su conformación, Urbano estuvo conectada, aunque indirectamente, con la estructura municipal, siendo algo así como un ente autárquico.

Argumentando un funcionamiento deficitario, Córdoba buscó disolverla como Sociedad del Estado y creó la figura de un interventor que reemplazó al anterior directorio. También requirió que sus empleados pasaran a la órbita municipal.

Para convencer a la sociedad de que ello sería beneficioso, prometió la compra de nuevos colectivos, pero los empleados respondieron con una huelga que dejó a la ciudad sin el servicio público por varias semanas, incluyendo un corte de ruta nocturno.

Lo cierto es que por estos días, debido a la falta de mantenimiento de las unidades, por choques y por falta de repuestos, hoy sólo funcionan 6 o 7 de las 19 que existían para cubrir cuatro ramales.

Por ello a veces transcurre más de una hora para ver el paso de un colectivo por alguno de los circuitos, lo que hace que muy pocos usuarios esperen en alguna parada.

FUNDAMENTOS

Aybar intentó sostener los decretos del intendente argumentando disponer de información sobre las irregularidades detectadas en la empresa, e incluso instó a que fuera al cuerpo deliberativo el que asumiera el rol de denunciar las mismas.

Por su parte, Acuña Kunz aprovechó la nueva circunstancia política para volver a ironizar sobre la gestión del actual Ejecutivo, señalando que tal como en su momento lo dijo el propio Juan Perón, “la única verdad es la realidad y está a la vista que en diciembre, cuando asumió Córdoba, había un servicio prácticamente normal de colectivos y hoy la situación es muy distinta”.

Pero ciertamente fue el justicialista Naves el que definió el “no” a los decretos de Córdoba y antes de ir a la votación afirmó que el Concejo Deliberante no iba a permitir ser avasallado por el Ejecutivo.

También acusó al intendente de pretender “desguazar” a la empresa y de querer hacer pasar en forma compulsiva a sus trabajadores a la órbita municipal.

Por otra parte, ratificó que ya elaboró un proyecto alternativo para el funcionamiento orgánico de Urbano, el cual consiste en modificar la estructura del directorio designando a tres miembros, uno por el Departamento Ejecutivo, otro por el Legislativo y el tercero en representación de los trabajadores.

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