Mauro Orce fue sobreseído por el crimen de María Eugenia Rojas

Mauro Orce fue sobreseído por el crimen de María Eugenia Rojas

El joven estuvo detenido en una comisaría y después en la cárcel durante tres meses por las sospechas en su contra.

Ayer la Justicia le comunicó a Mauro Orce que fue totalmente sobreseído de la investigación que recaía sobre él como sospechoso de haber asesinado a la joven psicóloga María Eugenia Rojas. El juez de Control de Garantías, Ramón Porfirio Acuña, hizo lugar al pedido de los fiscales Marcelo Sago y Miguel Mauvecín, quienes instruían la causa.

El Esquiú.com dialogó con Mario Orce, padre del joven, quien explicó que si bien lo alegraba recibir esta noticia, no había nada para festejar. “Le dijeron al abogado que quedaba totalmente sobreseído de la causa y eso es todo. Desde que empezó todo esto son 23 los meses que pasaron”, indicó.

Orce manifestó que, si bien “siempre estuvimos tranquilos”, “es bastante difícil vivir llevando sobre los hombros una acusación de este tamaño, por un homicidio simple”.

Es necesario recordar que Mauro fue el primer “imputado formal” por el homicidio de Rojas, quien fue ultimada con un arma blanca en su departamento de avenida Virgen del Valle. El asesino intentó tapar lo ocurrido iniciando un incendio, que fue lo que terminó por alertar a las autoridades.

“Él (por Mauro) estuvo detenido un total de tres meses, sumando el tiempo que pasó en la comisaría y el que pasó en la cárcel. Es realmente feo, nosotros somos una familia de trabajo y estas son cosas que no deberían pasar, arruinan la vida de una persona inocente”, aseguró Orce padre.

Al ser consultado respecto a si va a iniciar medidas legales en busca de algún tipo de resarcimiento por el daño sufrido, indicó que está analizándolo con sus abogados Víctor Pinto y Pedro Vélez.

De acuerdo a la versión que había ofrecido a los investigadores, el joven Orce estuvo con la psicóloga en su departamento horas antes de que fuera asesinada. Cuando se enteró que estaba siendo buscado por la policía, se presentó espontáneamente y quedó detenido. Al ser indagado por los fiscales, el muchacho reconoció su presencia en el departamento y dijo que había tomado agua de una botella, pero que luego se retiró del lugar y se fue a dormir a su casa. Los testimonios de familiares y amigos de sus hermanos avalaban sus dichos, ya que lo habrían visto llegar a su domicilio. La versión fue corroborada tiempo después por los exámenes de ADN que se practicaron sobre la escena del crimen.

“Bebe” Cano

El 31 de marzo, en un edificio de calle Salta, Susana Aguilar murió de una manera similar a la de María Eugenia. Su cuerpo presentaba numerosas heridas cortantes y se intentó incendiar el lugar. En esta ocasión, los rastros que dejó el asesino fueron más sencillos para los investigadores. Todo el peso de la justicia recayó sobre Damián “Bebe” Cano, quien tras su detención confesó la autoría del hecho y, sorpresivamente, se adjudicó el homicidio de Rojas.

“Si no se hubiese producido esa muerte, mi hijo seguiría encerrado. Él se presentó para colaborar y lo agarraron como perejil. Si no pasaba lo de esta señora y la confesión de Cano, mi hijo quedaba prendido injustamente”, esgrimió Mario Orce.

Si bien Cano –quien se encuentra en el penal de Miraflores ya condenado por la muerte de Aguilar- indicó ante los fiscales que era responsable de ultimar a Rojas, su declaración se hizo en el marco de una indagatoria por otro hecho, por lo que aún no tiene validez legal. Hasta el momento no fue imputado ni indagado por la muerte de la psicóloga. El ADN practicado lo sitúa en la escena, pero en vista de que purga prisión perpetua, la Justicia parece dispuesta a tomarse su tiempo para avanzar en la investigación.

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