Los allanamientos para neutralizar las balaceras se efectuaron en el barrio Hijos de María. La droga sería de un preso recientemente detenido por un homicidio. Hubo tensión en las requisas.
Se informó a UNO que el juez de Instrucción Elvio Garzón ordenó las medidas judiciales luego de conocer detalles de las denuncias por las balaceras a toda hora en esa zona de Paraná.
Para ello, personal de la División Investigaciones de Paraná realizó las requisas y en el primer movimiento que fue cubierto por los grupos especiales de la Policía encontraron una escopeta calibre 16. En el allanamiento se ubicó dentro de una vivienda de calle Quiroz al final, en el barrio Hijos de María de Paraná, un total de 31 kilogramos de marihuana, en varios paquetes, en tanto que en pequeñas bolsitas, se localizaron casi 200 gramos de cocaína.
El juez ordenó que personal de la Dirección de Toxicología realizara los trámites exigidos por la ley para avanzar con el procedimiento que derivará en la apertura de una causa judicial en el Juzgado federal de Paraná, a cargo de Leandro Ríos.
Los operativos policiales comenzaron ayer al mediodía y se extendieron hasta las 20, cuando se realizó el último allanamiento en las inmediaciones.
El jefe de Investigaciones, Walter Villagra, consideró como valederos los operativos donde se localizó el arma de fuego, como también la droga. “El juez Garzón nos respaldó en el trabajo y por ello es que hubo una intervención directa de la Policía y la Justicia frente a las denuncias formuladas por los vecinos”.
Desde la Policía se hizo saber que la droga incautada pertenecería a la banda narco que opera en el barrio Municipal, cuyo líder fue detenido hace pocas semanas acusado de un homicidio en el barrio Jauretche.
Anoche el juez Garzón, tras tener los detalles finales de los operativos y allanamientos, ordenó la derivación del matrimonio dueño de casa en la cual se encontró la droga a la comisaría quinta y tras cumplimentar las tareas de correcta identificación, disponer su derivación a la Unidad Penal Nº 1, del hombre -que sería un “soldadito” del detenido en la cárcel-, como también de la mujer que fue derivada a la unidad penal femenina.
Por otra parte, los grupos especiales iban a seguir trabajando en la zona con el fin de tranquilizar los sectores vinculados a las balaceras.
“Soldaditos” preocupados
Mientras la Policía, bomberos y personal de Toxicología con canes realizan los allanamientos en el barrio Hijos de María, hubo grupos de muchachos que se concentraron en las inmediaciones para gritar y amenazar al personal policial.
Tras encontrarse la droga, una lluvia de piedras y cascotes cayeron desde distintos sectores por lo que los uniformados debieron extremar las medidas de seguridad.
Para la Policía es más que evidente que las balaceras y los hechos delictivos producidos en la parte este de Paraná tienen como matriz directa la venta de estupefacientes a gran escala, como así también el control de armas de fuego.
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