La directora municipal de Bromatología, Dra. Carolina Codino, advirtió que el área que conduce está poniendo especial énfasis en controlar que los productos alimenticios, del rubro que fueren, mantengan la cadena de frío y la temperatura de conservación exigida, para favorecer un consumo seguro, considerando las elevadas temperaturas actuales
el área que conduce está poniendo especial énfasis en controlar que los
productos alimenticios, del rubro que fueren, mantengan la cadena de frío y
la temperatura de conservación exigida, para un consumo seguro por parte de
la población.
No es, precisamente ante este marco climático, una cuestión menor: las altas
temperaturas de la presente estación contribuyen a dañar muy rápidamente los
productos alimenticios, por lo cual es fundamental que tanto desde su salida
de planta, durante su transporte, hasta llegar a los comercios, se adopten
todas las precauciones para que no se interrumpa la bendita cadena de frío,
o la temperatura de conservación no sea inferior a la recomendada por el
fabricante.
BROMATOLOGÍA
Y LOS CONTROLES
"Con respecto al control de la cadena de frío en alimentos, tomamos la
temperatura de los camiones que ingresan con mercaderías alimenticias. Si no
se cumple con las temperaturas exigidas, estos transportes son remitidos a
sus lugares de origen y no se les permite ingresar. Ya hemos tenido algunos
casos puntuales con algunos frigoríficos, a los que se les han labrado
actas", precisó la funcionaria.
En la misma línea, reveló que se está evaluando la posibilidad de que, luego
de un determinado número de actas en contra de la misma empresa,
"directamente apliquemos multas si no se regulariza la situación".
"Cuando se pasan esas temperatura nadie puede garantizar que un alimento sea
apto para el consumo, por el peligro de una contaminación microbiana
general. Cuando nosotros tenemos, por ejemplo, un camión que entra con
carne, sabemos que la temperatura de la carne es hasta 10 grados; pero
muchas veces vemos que, en tránsito, llegan con temperaturas de 7 o de 14
grados", puntualizó.
"Entonces, nosotros hacemos un acta al frigorífico o bien a quien traslada
esa carne, se devuelven las medias reses, y se anota el número de tropa,
para que ingresen otros animales. La temperatura de la carne tiene un por
qué, y es porque mantiene la carne en condiciones, y sin contaminación",
subrayó luego.
En ese sentido, destacó que "a muchos de los frigoríficos y proveedores les
hemos entregado una fotocopia, que deben firmar, como la de los lácteos,
para que sepan cuál es la temperatura que se exige y por qué se exige".
También explicó que "en el caso de los lácteos, pinchamos los envases con un
termómetro y si no poseen la temperatura adecuada deben volver obviamente al
origen. Y de hecho, todos los días algún camión tiene problemas con las
temperaturas".
NO PASA NADA,
HASTA QUE PASA
"Desde ya que en estos casos los transportistas se enojan y son muy pocos
los que entienden. Quizá la excusa que más utilizan es que, dicen, que no
pasa nada, pero en realidad no pasa nada hasta que pasa", advirtió luego
Codino.
"Por eso yo quiero hacer entender que Bromatología está en todos lados para
cumplir una función y que esa función es el control. Si no, todo el mundo
transportaría alimentos con la temperatura que sea y estos se venderían de
cualquier manera; pero si nos fijamos en un lácteo, por ejemplo, en el
envase dice claramente a qué temperatura debe conservarse para que el
alimento se pueda consumir sin peligro", indicó.
LA DICHOSA
CADENA DE FRÍO
Una de las cuestiones centrales es la eventual interrupción de la cadena de
frío de los alimentos, sea por negligencia o descuido, sea por una
discutible intención de ahorrar energía eléctrica.
A ese respecto, la doctora Codino señaló que "en los comercios también se
insiste con el tema de las heladeras: nos ha ocurrido de ir a un comercio,
tomar la temperatura de un producto, y resulta que estos están en las
heladeras-exhibidores a temperaturas mayores de lo que la heladera marca. Es
decir que, o bien esos lácteos quedaron fuera de la heladera, o la heladera
estuvo apagada por la noche; entonces lo importante es que se mida la
temperatura en la masa del producto".
Por eso, la funcionaria aclaró que "lo que la gente tiene que entender es
que no hay ni persecución contra un determinado comercio especifico, o un
comerciante específico, sino que es un control que se debe realizar
obligatoriamente en todos los casos, y muchas veces nosotros actuamos sobre
las denuncias de la gente".
Por lo cual, "las personas que denuncian estos casos realmente están
ayudando y saben muy bien cuál es la importancia de consumir un alimento en
perfecto estado de conservación", según observó, en ese sentido.
"Por eso pedimos a la gente que nos llame ante cualquier eventualidad ligada
a este aspecto, ya que necesitamos su colaboración para nosotros ir y hacer
un control de rutina", concluyó.
CADENA DE FRÍO
Y ENFERMEDADES
"Cuando se dispone la clausura de un comercio no tiene que ver solamente con
la cadena de frío, sino también con el manejo general de los alimentos. Por
eso a veces aunque una clausura tiene que ver con un tema de higiene,
también tiene que ver con la manipulación de los alimentos: todo lo que es
cadena de frío, lo que es el envasado y el procesado del alimento", agregó.
-¿Qué riesgos se corren cuando se interrumpe una cadena de frío?
-Los productos lácteos o cárnicos reciben frío porque de esa forma se
controla la carga bacteriana, que existe tanto en el ambiente como en el
lugar donde se procesa el alimento, y también las manos de las personas que
realizan el fraccionamiento envasado de ese alimento. El frío protege al
alimento en cuestión de un crecimiento microbiano. Cuando ese frío se corta
ese alimento se vuelve apto para el crecimiento de colonias de bacterias.
Sobre todo porque la masa de alimentos -es decir, el producto en sí- tiene
proteínas que son un caldo de cultivo rico para el crecimiento de bacterias.
Esto puede generar enfermedades que, inclusive, pueden llegar a ser
mortales. Casi todas tienen un cuadro gastrointestinal bastante grave y,
eventualmente, pueden sufrir complicaciones que, en algunos casos, pueden
llevar a la muerte del paciente.
-Un consumidor particular que observe una inadecuada manipulación de
alimentos de consumo, ¿puede denunciarlo en Bromatología?
-Si, e incluso puede hacerlo anónimamente. Sabemos que estamos en una ciudad
chica y por ahí hay quien observa alguna irregularidad pero la da miedo
decirlo debido a que tal vez sucede en un lugar donde compra habitualmente,
o se trata de un vecino. Por eso facilitamos la realización de denuncias
anónimas. Y lo nuestro es inspeccionar y verificar; no es que vayamos a
atacar a nadie por ningún motivo, pero estamos para controlar que se cumplan
las disposiciones en materia de higiene alimentaria y control de calidad
alimentaria, este año seremos muy rigurosos.
((RECUADRO))
SECUESTRO DE
MERCADERÍAS
En este cometido, y como para aventar cualquier duda de que la cosa va en
serio, pudimos observar que en la sede de Bromatología ya hay una enorme
cantidad de mercaderías y productos alimenticios recientemente confiscados.
Estas confiscaciones o secuestros de mercaderías -mayormente por tratarse de
productos con fecha de caducidad vencida- son el fruto de las permanentes
inspecciones y controles que realiza el área bromatológica.
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