Mataron al "pesado" del barrio y les dieron 3 años

Mataron al
Dos hermanos estaban presos por asesinar a quien los amenazaba. Los condenaron pero lograron la libertad por el tiempo que llevaban detenidos. El homicidio tuvo su génesis en la denuncia de un caso de prostitución de menores en la cárcel de San Rafael.
Dos hermanos que mataron a un conocido delincuente llamado Antonio "Poroto Capano" Montenegro -integrante del clan del famoso "Ñato Capano"- fueron condenados a sólo a tres años de prisión. Para la Justicia, Juan Martín y Fernando Vallejos -dos empleados municipales- cometieron un homicidio en exceso de legítima defensa, es decir que se defendieron ante el ataque de la víctima.

"Poroto Capano" había amenazado a la mujer de Juan Martín Vallejos porque ella había denunciado que Capano y sus familiares hacían ingresar a menores a la cárcel y allí las obligaban a prostituirse. El origen de este homicidio hay que buscarlo en una organización familiar que se dedicaba a llevar a chicas menores de edad al penal de San Rafael, y las hacían ingresar con DNI falsos para que tuviera relaciones con presos.

Además, las jóvenes eran obligadas a ingresar cocaína. Dos menores del barrio Los Hornos de Guaymallén que fueron sometidas a esta situación denunciaron los delitos a una empleada de la Dinaf que vive en la zona. Esta mujer denunció el caso en la Justicia Federal, iniciándose una investigación por trata de personas y prostitución que terminó con la imputación de Sara Valdez, Susana López y "Poroto Capano". Cuando "Capano" salió de la cárcel comenzó a amenazar a la familia de la empleada de la Dinaf para que sacaran la denuncia, algo que técnicamente se puede hacer.

El 22 de setiembre de 2012 "Capano" amenazó a Juan Martín Vallejos con un arma de fuego, diciéndole que su mujer debía sacar la denuncia. Vallejos, cansado de esta situación, buscó unas armas (una pistola y una escopeta), buscó a su hermano y a algunos vecinos y fueron a buscar a "Capano". Lo buscaron en una vivienda de la calle Alfonso X al 5900 y como no estaba, fueron a otra del carril Mathus Hoyos al 6300, donde el hombre se encontraba comiendo un asado con amigos. Según algunos testigos, hubo fuego cruzado, según otros, fueron los Vallejos los únicos que dispararon. Lo cierto es que cinco perdigones se incrustaron en el abdomen de "Capano" y minutos más tarde murió en el hospital Central.

El fallo

Ayer, los jueces de la Quinta Cámara del Crimen -Gonzalo Guiñazú , Laura Gil de Chales y Rafael Escot- condenaron a los hermanos Vallejos a tres años de prisión efectiva por el delito de homicidio con exceso de legitima defensa. Por lo tanto, los Vallejos quedaron en libertad, ya que han cumplido con buena parte de la pena, pues estaban detenidos desde el 2012. Ayer al mediodía, en Tribunales, unos cincuenta familiares y vecinos de los imputados celebraron el fallo de los jueces. Durante las alegatos el fiscal Mauro Perassi, pidió 13 años de prisión para Juan Martín Vallejos y 12 para su hermano Fernando.

A ambos los acusó de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. También pidió 5 años para Fernando Vallejos por portación de arma. En cambió no acusó a Wilson Cortez y Gonzalo Casas, quienes también estaban imputados. La querella pidió 15 años para Juan Martín Vallejos y 13 para su hermano Fernando. En tanto que el abogado defensor, Marcelo López, pidió tres años de prisión efectiva para los hermanos Vallejos por el delito de homicidio con exceso de legítima defensa. La misma pena pidió para Fernando Vallejos por portación de armas. Este pedido fue seguido por los camaristas.

“Vecinos se solidarizaron con los Vallejos”

"Este homicidio fue en legítima defensa porque mis clientes soportaron durante años esta situación de amenazas y tiroteos. Fueron armados porque con gente como ‘Capano’ no se puede hablar de otra forma", dijo López, abogado de los hermanos Vallejos.

Según el letrado, los Vallejos actuaron bajo el influjo del pánico y también para terminar con ese miedo. "Mis defendidos son vecinos de El Sauce, una comunidad donde todos saben quién era 'Capano'. Esa situación tenía que terminar y muchos vecinos se solidarizaron con esa situación de temor", afirmó.

"Es un caso de legítima defensa, la situación se salió de su curso. Acá todo se hacía "de huevo", como quería ‘Capano’. Estaban defendiendo sus derechos", apuntó el defensor.

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