Mataron a golpes a una embarazada de 8 meses, pero salvaron a la beba

Mataron a golpes a una embarazada de 8 meses, pero salvaron a la beba
Claudia Peñalba, de 32 años, estaba embarazada de ocho meses cuando fue salvajemente golpeada por su concubino, el domingo último, en Lomas de Zamora. Un día después, Claudia fue hospitalizada y sometida a una cesárea de urgencia: poco después, murió. Su beba, Julieta, logró sobrevivir a la brutal paliza.
"¡Es mi culpa. Te amo!" gritó Diego Sosa, el presunto asesino, antes de ser detenido por homicidio agravado, según relató Nelly, la madre de la víctima.

Claudia, la mujer asesinada, no sólo dejó a Julieta, la beba que se repone en la Clínica del Niño, de Quilmes. También dejó a una niña de 10 años, Milagros, que fue testigo de la terrible paliza.

Los casos de violencia contra la mujer se multiplican en forma alarmante en el país: 300 mujeres mueren al año víctimas de femicidio, según se informó el viernes desde la asociación civil Casa del Encuentro.

Claudia fue la última víctima. El director de la Clínica de Quilmes, Henry Herrera Romero, relató cómo fueron las últimas horas de la víctima: "Llegó con inestabilidad severísima, con falla de la coagulación, que se ve en el último trimestre", enfatizó. El médico informó: "La mujer llevaba 36 semanas de embarazo cuando ingresó en la sala de terapia intensiva obstétrica en gravísimo estado. Cuando se la pudo estabilizar mínimamente se le realizó una cesárea de urgencia a cargo del equipo de alto riesgo".

"Nació la niña, que pasó a neonatología inmediatamente, la señora ingresó en terapia, pero el estado era muy grave y falleció cuarenta y ocho horas después", indicó una fuente del centro asistencial.

"Actualmente, la pequeña está evolucionando bien con alimentación enteral. Se deberá esperar que llegue al peso necesario para que pueda regresar a su domicilio", precisó el médico sobre la niña, que pesa sólo 1,2 kilos. "Julieta -agregó- tiene muy buena evolución respiratoria y requirió muy poco apoyo de oxígeno en sus primeras horas de nacida."

Pocas horas antes de morir, el domingo último, Claudia fue a la casa de su madre a mostrarle la ropa para su bebe. "Estuvimos hasta las diez y media. Quince minutos después vino su hija, de diez años, y me dijo que Sosa se volvió loco, que empujó a su madre contra la mesada y ella bajó retorciéndose", recordó Nelly.

Claudia recibió múltiples golpes en la cabeza y en el cuerpo. Según Nelly, el presunto asesino, Sosa "siempre fue loco. Tenían una relación de un año y medio. Era celoso. No era nuevo, pero no hubo denuncias. Lo escuchaba cuando le gritaba y le decía barbaridades", relató la mamá de la víctima, quien vivía en un departamento situado en un piso superior al de su hija, situado en Felipe Castro 2100, de Lomas de Zamora.

"Desde el principio de la relación le rompió el celular, la aisló de su familia, de sus amistades", sostuvo la mujer.

Para Nelly, su nieta sabe mucho acerca de la relación que tenía su hija con su pareja, ya que ella se enteró de que la niña le había planteado a su papá que se quería ir a vivir con él, presuntamente porque presenciaba malos tratos.

Sin embargo, aclaró que su nieta recibirá atención psicológica y después declarará ante la Justicia, según le explicaron desde la fiscalía que interviene en el caso.

"El lunes encontraron a Claudia tirada con sangre, la llevaron a un centro de Unidad Primaria de Asistencia. Sosa estaba sentado, yo me fui de manos y le dije que desapareciera del lugar", dijo Nelly.

Luego de la paliza, Nelly realizó la denuncia policial en la comisaría de Villa Rita, en el partido de Lomas de Zamora.

Efectivos la Jefatura Distrital de Lomas de Zamora detuvieron a Sosa y lo dejaron a disposición de la Fiscalía N° 1 del mismo distrito, a cargo de Viviana Giorgi y del juez de Garantías N° 4 de Lomas de Zamora, Esteban Bacchini. Los dos funcionarios informaron que los elementos reunidos por los investigadores eran suficientes para acusar y procesar a Sosa como presunto responsable de homicidio agravado por femicidio.

Una importante fuente policial informó: "El concubino, de 38 años, golpeó a la mujer en la cabeza y la dejó grave. Estaba embarazada de 8 meses. Ella murió. A la beba le salvaron la vida".

Ahora la familia espera que Julieta se reponga. La niña perdió a su mamá y a su papá, Sosa, quien está detenido. El director de la Clínica del Niño de Quilmes informó que la beba "recibe luminoterapia porque está ictérica, pálida, que es normal", pero destacó que "va a recuperarse" y que una vez que alcance los dos kilos de peso "la llevarán a su hogar".

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