Lo mataron en el colectivo de un balazo

Lo mataron en el colectivo de un balazo
El último día de marzo se despidió con el sexto homicidio en contados días y el décimo en lo que va del año en la ciudad.

Nuevamente la víctima resultó ser un joven de 18 años que recibió un certero disparo con arma de fuego en el interior de un transporte público de pasajeros y, casi moribundo, le pidió al chofer que le abriera la puerta en la parada de Chaco y Alvear y ni bien bajó cayó desvanecido sobre la cinta asfáltica, mientras un amigo que lo acompañaba corría por un lado y otros dos sujetos jóvenes entre quienes se encontraría el homicida, corrían en dirección a la calle 12 de Octubre y se perdían de vista por inmediaciones de la Escuela provincial número 2.

La vida no vale nada

La seguidilla de atentados contra la vida se cobró ayer tarde la vida de quien extraoficialmente identificaron como Ezequiel Figueroa, tenía 18 años y sería padre de un bebé de escasos meses.

Si bien hasta anoche todo era materia de investigación, los violentos incidentes tuvieron lugar en el interior de la unidad de transportes 113 de la Empresa Patagonia Argentina, que realizaba el recorrido de la línea 1 desde el barrio Máximo Abásolo hacia la zona céntrica.

Decenas de pasajeros viajaban a eso de las 19:35 en dicho colectivo cuando por circunstancias que se procuran establecer, se produjo una refriega en el interior, e incluso hasta algunos pasajeros supusieron que intentaban asaltar al chofer o los pasajeros. La cuestión es que se escucharon detonaciones, y llegado un momento, uno de los jóvenes le gritó al chofer que por favor le abriera la puerta para descender, éste lo hizo y prosiguió circulando por Chaco hasta la Saavedra y luego en busca de la Rivadavia, sin saber que uno de los últimos pasajeros en descender había quedado moribundo en el lugar.

“Yo vi que bajaban como cuatro pibes, dos de ellos corrieron hacia abajo (señalando Alvear hacia 12 de Octubre) y uno parecía como que se guardaba un cuchillo y algo más en la cintura, de pronto quedó este muchacho tendido en el piso...” señalaría un menor, testigo circunstancial de parte de los hechos.

Un primer móvil policial de la Seccional Segunda arribaría al lugar a constatar el desvanecimiento de una persona joven y al darlo vuelta se percatarían que acusaba un orificio de bala en el pecho y se encontraba moribundo, por lo que solicitaron de urgencia una ambulancia. Aunque minutos después se constataría el deceso del jovencito.

Escenas de hondo dramatismo se vivieron en el lugar a medida que fueron llegando amistades y familiares de la víctima que no daban crédito a lo que veían: incluso en un momento dado llegó la madre que irrumpió en llanto interminable y que por precaución debieron trasladar hacia la seccional Segunda donde también habían sido llevados el transporte público y los pasajeros para recepcionarles declaración e incluso procurar a la empresa de transportes y la unidad contaba con la cámara de seguridad que pudieran haber registrado y grabado imágenes del violento suceso y de los agresores.

Como rara paradoja, la joven víctima quedó tendido a escasos metros de la puerta de ingreso del Centro de Promoción Social del Adolescente “La esquina” situado en la esquina de Chaco y Alvear.

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