Lo mataron de un balazo en una pelea por una casa

Lo mataron de un balazo en una pelea por una casa

Fue en el Gran Neuquén Norte. Un menor sería el presunto autor.

Richard Robles, de 24 años, murió ayer luego de recibir un disparo de un rifle calibre 22 en la zona de la cintura en medio de un violento enfrentamiento entre familias por la presunta venta de una casa. Ya hay dos detenidos y el principal implicado es un menor de 17 años.

El conflicto que derivó en asesinato comenzó en la madrugada de ayer, cuando el constructor Heraldo Navarrete quiso adquirir una propiedad ubicada a metros de su casa, en la calle Estanislao Del Campo al 5000, en el barrio Gran Neuquén Norte.

Navarrete y su familia viven en una pintoresca casa a mitad de cuadra. Dos plantas y un paredón frontal de más de 2 metros de altura la ocultan y distinguen del resto del barrio. En la esquina, a unos 50 metros, está la casilla de Mario y su esposa. Un patio de tierra alberga los restos de una camioneta Toyota, último modelo pero quemada.

“No sabemos quién la quemó, no estaba así cuando la trajeron, yo le pedí mil veces a la Policía que se la lleve porque no sabemos manejar”, dijo Mario quien –junto a su amigo “el Cordobés”– explicó a LM Neuquén los hechos que derivaron en el crimen de Robles.

La humilde propiedad de la esquina fue el objetivo que el constructor Navarrete se propuso adquirir. Para eso entregó como parte de pago la camioneta y, según una allegada a él, también algo de dinero. Pero Mario y su esposa, que padece una discapacidad, se negaron a venderla.

El Cordobés, que al igual que Mario presentaba en el rostro marcas de haber sido duramente golpeado, sostuvo: “Navarrete quiso cagarlo a mi amigo e invitó a cenar a su mujer, pero le pidió que lleve los papeles para ir a la escribanía”.

La transferencia de la propiedad nunca se hizo y ayer a la madrugada se desató la furia. Mario y el Cordobés, ambos de 60 años, fueron golpeados, según ellos, por Navarrete y su hijo. La respuesta del barrio fue inmediata.

Una decena de adolescentes del barrio tomaron partido por “los viejitos de la esquina” y comenzaron a apedrear la casa de los Navarrete. En la calle Estanislao Del Campo se veían cientos de piedras y trozos de ladrillo. Personal de la Comisaría 16 y de Seguridad Personal recuperó –de la vereda frente a la casa– vainas servidas calibre 22.

Navarrete y su hijo fueron detenidos imputados de haber hecho disparos contra la muchedumbre que los apedreaba. A unos 60 metros, detrás de un poste de hormigón que sostiene cables de energía eléctrica, estaba Richard Robles.

“Se había acercado a ver lo que pasaba, pero no estaba participando”, confió una fuente policial. En cambio, un vocero de la fiscalía aseguró por el contrario que participaba del violento episodio.

Alrededor de la 1 de la madrugada recibió un disparo en la zona intercostal derecha sin orificio de salida. Dos horas más tarde murió en el Hospital Regional Castro Rendón.

“El problema es que nos tienen envidia y nos quieren echar del barrio”, acusó una hija de Navarrete.

Luego de la furia nocturna, una veintena de curiosos adolescentes apostados en la esquina de la casa de Mario, y que admitieron haber tirado piedras a Navarrete, aseguraron que “ese de ahí –por Navarrete– quiso cagarlos a los viejitos. La casa que tiene la consiguió así, de otros viejitos que vivían ahí”.

Dos detenidos

Un pibe de 17 años, involucrado

Después del violento episodio en el que fue asesinado Richard Robles, la Policía detuvo a Navarrete padre, de 58 años, y a su hijo, de 17. Durante un allanamiento se secuestraron un arma larga calibre 22 y varios plomos en la escena del crimen.

Por los testimonios que levantaron los investigadores, el presunto autor material del homicidio sería el hijo de Navarrete, por lo que la causa fue derivada a la Fiscalía de Delitos Juveniles. Ahora, ésta deberá definir si habrá un arresto excepcional para el menor o si una vez notificado es restituido bajo custodia a su familia. Esto último es lo que dispone la ley del niño y el adolescente.

 

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